Los de Fabián Nardozza consiguieron su cuarto triunfo en fila, esta vez en el clásico ante el Torito con gol de Santiago Coronel de penal. Los hinchas del Gallito vivieron una fiesta en el Nuevo Francisco Urbano.
Uno de las grandes rivalidades del oeste lindante con la General Paz es Deportivo Morón y Nueva Chicago. Por eso en una nueva edición del partido el que terminó a las sonrisas y abrazos fueron los de rojo y blanco que con un grito de penal de Santi Coronel se impusieron a su par de Mataderos. La realidad del Torito no es buena y dista de aquel prometedor arranque donde estaba en Zona Reducido. El equipo de Arrotea entró en ese mar sinuoso no solo de flojos rendimientos sino de derrotas en fila que lo devuelven a un pasado reciente complicado. Nardozza asumió con el equipo ungido en sumar para escaparle al fondo y ya la nave va llegando a destino porque solo por diferencia de gol no está en el lote.
La gente vivió una linda fiesta y se desahogó con el grito de penal para festejar un clásico que tuvo mucho color. Morón quiere volver a ser protagonista y va camino a ello, otra vez.