Copenhague sorprendía en el Infierno de Estambul moldeando un contundente 2-0 a su favor, sin embargo Galatasaray lo terminó empatando durante los últimos cuatro minutos reglamentarios.
Galatasaray comenzó mejor el partido, aprovechando la fragilidad defensiva de Copenhague y generando dos situaciones muy claras con el remate de Mauro Icardi salvado por Grabara y el remate que Akturkoglu estrelló contra el travesaño.
Copenhague pasó ileso el sacudón, ajustó clavijas en la línea defensa y terminó encontrando la apertura a diez del descanso con un golazo. Larsson rompió en ataque y Jelert levantó el centro que Falk cabeceó al centro del área.
Allí apareció Moha Elyounoussi para dominar de pecho y definir de zurda al 1-0.
Sorprendía la visita, que en el tramo inicial del complemento estiraría su diferencia gracias al gran desborde por izquierda de Meling, quien se acomodó y jugó el balón bajo para que Diego Goncalves defina de frente al segundo.
Galatasaray quedó mareado tras el segundo gol, sin embargo la expulsión de Jelert Kristensen, por doble amarilla a 18 del cierre, lo revitalizó.
El local se lanzó con todo a intentar aprovechar el hombre de más y consumó el empate a cuatro del final, con Sacha Boey pisando el área por vértice derecho y definiendo con mucha potencia sobre Grabara.
Enseguida, dos minutos después, Wilfried Zaha armó la jugada por vértice izquierdo y cruzó a la aparición por derecha de Tetê, que sacó una tremenda volea desde al área hacia el primer poste.
Tremendo 2-2 de Galatasaray, por debajo de lo esperado en la previa pero muy valioso teniendo en cuenta el trámite del partido.