West Ham United sacó conejos de la galera en el Olímpico de Londres y logró una victoria verdaderamente importante ante Nottingham Forest. Los Hammers rompieron el partido a veinte minutos del final y salieron de la zona roja.
Esta historia puede, y hasta debe, contarse de atrás para adelante. Del gol de Michail Antonio que encendió la locura en el Olímpico de Londres, consumando un 4-0 que llenó de ánimos a West Ham en su objetivo de permanencia.
Antes, quince minutos antes, el cero a cero llenaba de tensión el estadio. WHU debía ganar ante un rival directo, pero no encontraba los caminos y el reloj era enemigo.
La tensión se liberó con el doblete de Danny Ings, que en poco más de dos minutos infló dos veces la red simplificando lo que tan complejo se había puesto para el local. Enseguida, ocho después del primero, el capitán Declan Rice desató la fiesta con el tecero.
El cuatro a cero oxigena las aspiraciones de West Ham, que terminará la fecha afuera de la zona roja y comprometiendo a otros equipos.