La inesperada muerte del ex atacante de la selección colombiana impactó al mundo entero. El «Coloso» falleció a los 55 años tras sufrir un fuerte accidente automovilístico unos días atrás. No obstante, su memoria quedará por siempre con el recordado gol a Alemania en Italia 90 y el doblete que le propinó a Argentina camino a Estados Unidos 94.
Si había un Mundial, se iluminaba Freddy Rincón. Se trataba de una era dorada para los Cafeteros que, entre otros nombres, contaban con René Higuita al arco y con un creador de lujo como Carlos Valderrama. Ni hablar cuando, rumbo al certamen que se disputó en América del Norte, aparecieron otros compañeros como el «Tino» Asprilla o el «Tren» Valencia.
Colombia clasificó a Italia 90 con un gol del recordado Albeiro Usuriaga y se aseguró volver a un Mundial después de 28 años. La ilusión de todo el pueblo era enorme aunque el sorteo le jugó una mala pasada. Por suerte, el debut fue ante el débil combinado de Emiratos Árabes Unidos a quienes le ganaron por 2 a 0 con tantos de Valderrama y Bernardo Redín.
Unos días más tarde, aún en Bolonia, la poderosa Yugoslavia le ganó de manera ajustada. El 1 a 0 para los balcánicos complicó el panorama de los Cafeteros que estaban obligados a no perder con quien, luego, ganaría dicha copa del Mundo. Alemania le pegó una trompada dura a los 44 del segundo tiempo con el tanto de Pierre Littbarski y allí apareció el héroe, Freddy Rincón, para anotar en tiempo cumplido el gol del empate que los depositó en octavos de final.
Tras quedar eliminados en manos de Camerún, el sueño de Colombia se potenció para lo que fue el certamen de Estados Unidos en 1994. Su clasificación fue histórica ya que la consiguieron goleando a Argentina por 5 a 0 en Buenos Aires. Justamente, esa noche de septiembre, Rincón brilló en cancha de River con un doblete que parecía condenar y dejar sin cita a la histórica Albiceleste.
El destino le jugó una mala pasada a un deportista que escribió las páginas más ricas del fútbol de su país, que se convirtió en el primer colombiano en jugar en el Real Madrid, y que quedará en la historia eterna por esos festejos ante dos potencias como Die Mannschaft y la Albiceleste. ¡Qué en paz descanse, Freddy!