
El atacante quedó con el pase en su poder tras su salida de Tijuana y firmó por dos temporadas con Universidad Católica.
Fue muy polémica su salida de San Lorenzo. Llegó como figura y sus números no estuvieron mal (39 partidos y 13 goles) pero por algunas deudas terminó yéndose por la puerta de atrás. Pasó por Göztepe y luego por Tijuana de México. Apenas alcanzó 30 encuentros entre los dos equipos y ahora decidió retornar al fútbol sudamericano.
Mas precisamente al chileno. Con el pase en su poder firmó por dos temporadas con Universidad Católica, volviendo así a la liga donde hizo su debut como profesional. El mendocino inició su carrera allá por el 2006 en Audax Italiano. En este caso vestirá la camiseta de los Cruzados que son dirigidos por Ariel Holán y tendrán como principal objetivo la Copa Sudamericana.
“Estaba jugando en México y cuando me llegó la propuesta de Católica ni siquiera lo dudé. Vuelvo a un país al que le tengo mucho cariño, que me entregó todas las herramientas y la posibilidad de crecer futbolísticamente para hacer una carrera bastante buena. El hecho de volver a Chile, a un club tan grande, no me generó dudas. Soy mendocino, tengo la familia cerca y esa es otra cosa que me motivó. Espero darles grandes alegrías al club” fueron las palabras del punta.