El Viola llevaba una racha adversa de ocho juegos entre la elite italiana y la Conference League. El jueves sufrió una estrepitosa caída en Turquía y ahora debía levantar cabeza por Serie A ante los Mastines. En el Artemio Franchi, el equipo de Vincenzo Italiano fue más que los de Gabriele Cioffi y se impuso por 2 a 0.
Fiorentina consiguió el triunfo bien temprano y gracias a una enorme acción personal de Jonathan Ikone. El francés le rompió la cadera a Diego Coppola, buscó el hueco, y metió un zurdazo que se tornó inatajable para el guardameta del Hellas Verona.
El control del Viola fue total. Lorenzo Venuti castigó con dos derechazos que ambos fueron salvados por el guardameta visitante. Ikone también exigió a Lorenzo Montipò con un tiro desde la medialuna que el portero contuvo volcándose al césped de la Toscana.
La floja tarde de los Mastines continuó cuando Coppola le cometió penal a Christian Kouamé pero Cristiano Biraghi lo desperdició rematando a los guantes del arquero. El Viola estaba para golear y recién ahí sufrió durante un buen rato cuando los de Cioffi llegaron con un zurdazo de Kevin Lasagna y un gol anulado a Thomas Henry por offside.
Montipò siguió brillando y siendo clave para sostener con algo de vida a su equipo. Se destacó, entre otras cosas, por evitar el segundo local en un cabezazo de Lucas Martínez Quarta. En contrapartida, el dueño de casa, sufrió apenas a un cuarto de hora para el final del pleito cuando Pietro Terracciano le tapó un mano a mano a Yayah Kallon.
Cuando ya estaba por jugarse el adicionado, el Viola sentenció la historia con un tanto de Nicolás González. El argentino empujó un centro desde la izquierda de Rolando Mandragora y, de arremetida, a pesar de la marca de Pawel Dawidowicz no dudó en inflar las redes.
Hellas Verona, con esta derrota, quedó muy cerca de las profundidades en la tabla de posiciones de la Serie A. En un duelo de necesitados, Fiorentina sacó la cabeza a flote y le dio oxígeno a Vincenzo Italiano. El 2 a 0 puso fin a una pesadilla que vivían los de la Toscana entre agosto y septiembre.
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