El Viola luchó más de la cuenta, jugó mejor que el Genk, pero le costó liquidar la historia antes de tiempo. Más allá de eso, los gritos de Lucas Martínez Quarta, en su mejor temporada goleadora, y Nicolás González le permitieron imponerse por 2 a 1 para sumarse a los playoffs de la competencia internacional.
El juego fue áspero, rudo, digno de una final. De hecho fue la visita quien se puso en ventaja con un verdadero golazo. Joris Kayembe tiró una pared con Christopher Bonsu Baah, pisó el área grande, dejó en el camino a Martínez Quarta y no perdonó al arco de Fiorentina.
El defensor argentino tuvo revancha un rato más tarde y antes de irse al descanso aprovechando un córner que no pudieron despejar los de Wouter Vrancken para igualar las cosas en La Toscana y colocar algo de justicia en el marcador.
Sin darse por vencido ningún equipo, Fiorentina terminó ganando con un penal convertiro por Nicolás González a diez para el cierre. Así, los de Vincenzo Italiano se impusieron por 2 a 1 frente al Genk y aseguraron un lugar en playoffs sabiendo que ante Ferencvaros, en la última fecha, dirimirán por el primer lugar del grupo.
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