Créase o no, los Búhos Reales estaban clasificando a octavos de final de la Eurocopa y manteían un 0 a 0 épico ante los Diablos Rojos en San Petesburgo. Sin embargo, Lukas Hradecky aplaudió una pelota en su propio arco y con ese gol en contra complicó todo el panorama de los nórdicos que acabaron tropezando por 2 a 0 ante una selección que aspira al título en el viejo continente.
Aquél triunfo en el debut frente a Dinamarca le permitió a Finlandia llegar con vida y con el sueño intacto de al menos acomodar una parda frente al contricante más peligroso de su zona. Faltaban 20 minutos para lograrlo pero un error propio le abrió el camino a Bélgica que no le pudo tender una mano quedando el destino de los de Markku Kanerva supeditado a si entran como mejores terceros o no.
Lo tenía en el buche el elenco nórdico y todo se derrumbó a los 25 de la segunda mitad cuando Thomas Vermaelen cabeceó un córner, la pelota dio en el palo y luego en el guardameta finlandés que no tuvo una rápida reacción. Hradecky vio venir la redonda contra su guante y en ese afán de querer espantar un mosquito terminó cachetéandola contra sus propias redes.
Vencidos moralmente, los Búhos Reales, vieron como su valla caída una vez más para complicar aún más sus aspiraciones de octavos de final. A diez para el epílogo, Romelu Lukaku giró dentro del área grande y con un zapatazo seco puso cifras definitivas para que los conducidos por el español, Roberto Martínez, se metieran de lleno entre los mejores dieciséis del continente con puntaje ideal.
Bélgica ganó 2 a 0 en San Petesburgo y espera por un rival que podría ser España así como también alguno del durísimo grupo F donde están Francia, Alemania y Portugal. Finlandia, que estuvo a 20 minutos de la heróica, se hizo un gol en contra que acabó con sus expectativas y solamente un milagro en la noche del miércoles le permitirá seguir con vida en esta Eurocopa.