El Santo Sanjuanino derrotó 4-0 al Viola, que no pudo ganar todavía en lo que va del torneo. Jonathan Bottinelli, Sebastián Penco, Tomás Fernández y Matías Giménez los goleadores del encuentro.
Hasta esta fecha, San Martín de San Juan había perdido sus compromisos por la Primera Nacional en el Hilario Sánchez Rodríguez. Cada partido en su casa se le complicaba y las visitas se llevaban un triunfo. Sin embargo, esta vez pasó todo lo contrario. Ganó, gustó y goleó a un Villa Dálmine que no encuentra rumbo.
Una paliza en el campo y en el marcador. Porque el Santo Sanjuanino jugó un excelente encuentro, con muchos movimientos de sus jugadores en ataque, con buenas jugadas colectivas y, sobre todo, con goles. A pesar de que era más que el Viola, no lograba genera peligro en el arranque. Le faltaba ese último toque. Pero desde un tiro libre ejecutado por Pablo Ruiz, Jonathan Bottinelli metió un cabezazo para romper el cero.
La única reacción a lo largo de los noventa minutos del Campanero fue cuando estaba a uno de distancia. Con Francisco Nouet quedando mano a mano y Nicolás Avellaneda tapándole su remate. Desde ahí, todo se hizo cuesta arriba. Porque en un blooper de sus defensores, a Sebastián Penco le quedó picando la pelota en el área y, como un goleador, no falló. Luego, ante la pasividad de la última línea de la visita, el Verdinegro armó una buena triangulación entre Pablo Aranda, Matías Giménez y Tomás Fernández, que terminó definiendo el último para ya sentenciar el cotejo antes del entretiempo.
El complemento, fue todo del local. Que no se quedó y fue por más. Ruiz tuvo su chance y el palo se lo negó. Después, Fernández habilitó a Giménez que, con tranquilidad, infló la red para bajarle la persiana al duelo.
San Martín se quedó con el triunfo por primera vez como local y lo hizo de muy buena manera. En cambio, Villa Dálmine recibió otro duro revés y aún no conoce la victoria en el certamen.