Por Julián Roux – @gotoroux
Se enfrentaban Ferro y Salta Básket por el quinto juego de la permanencia. El primero derrocha historia, con las vitrinas llenas de trofeos y nombres en plaquetas. El segundo estaba viendo de qué se trataba la primera categoría del básquet nacional. El Verdolaga le tiró la experiencia encima y, apoyado por la gente y muy buen juego, le dio una paliza a los salteños.
No cabía un alma en las tribunas de Caballito. El Etchart estaba encantador, como hubiera dicho el Indio. Pero en este caso no para los Infernales, que, aunque trajeron a su gente a la capital, el verde de los simpatizantes locales acaparó completamente el ambiente.
Desde el comienzo, Ferro dominó el juego y el marcador. Y a cada punto, a cada volcada o a cada tapa, el estadio se venía abajo. Es que la gente del Oeste sabe lo que es irse para abajo y lo difícil que es volver. Cosolito, Harper y Balbi fueron los encargados de sumar canastas y hacer jugar al equipo Verdolaga. Del lado Infernal hubo una falta total de liderazgo y no visitaron mucho el aro contrario. El goleo de Ferro no fue exagerado (24) pero sí fue muy bajo el de los visitantes (10) al término del primer cuarto.
El segundo capítulo arrancó alentador para Salta, ya que en dos ocasiones logró ponerse a 10 de distancia y pareció levantarse anímicamente de la mano de Espinoza. Sin embargo los de verde nunca bajaron su ofensiva y terminaron la primera mitad con una buena racha de puntos seguidos. Cuando los jugadores se fueron al descanso largo, el marcador estaba en 46-28.
Era muy difícil que Salta remontara los 18 puntos que lo separaban de Ferro a la vuelta de los equipos al rectángulo. Más que nada por cómo se venía planteando el partido. El local llevaba totalmente las riendas y no las iba a soltar fácil. Es por eso que si los Infernales querían pelear el quinto punto tendrían que dejar todo por ese dominio del juego. Sin dudar de su esfuerzo por lograrlo, no lo consiguieron. Ferro siguió haciendo lo que quería, la gente siguió cantando igual de fuerte y el partido decantó tan naturalmente que el último cuarto estuvo de más. El resultado final fue 90-60.
Ferro puede festejar la permanencia de un año más en primera y fantasear con una temporada que dé más alegrías el año que viene. Salta va a lamentarse no haber podido estar a la altura de La Liga como para quedarse un año más. Sin embargo, nadie le quita la experiencia ni la calidad indiscutible de sus jugadores. Y que ninguno se sorprenda si en junio de 2019 los Infernales están peleando de vuelta por un lugar en la máxima categoría.