Ferro jugó con los dientes apretados y le dedicó un triunfazo en Caballito a Carlos Timoteo Griguol en una jornada emotiva con muchos homenajes hacia el Maestro. David Gallardo metió un golazo en el primer tiempo (lo festejó poniéndose una boina característica del Viejo) y el Verdolaga defendió la diferencia en un complemento totalmente manejado por la Crema. El equipo de Diego Osella consiguió su tercera victoria seguida y se prendió en los primeros lugares de la Zona B de la Primera Nacional.
El Verde no se luce en la cancha pero si hay algo que hace es comerte los pies y nunca darse por vencido. Los de Walter Otta arrancaron mejor el primer tiempo y tuvo la más peligrosa con un remate desviado de Claudio Bieler tras una exquisita asistencia de Emanuel Molina. El dueño de casa no encontró un camino fácil para lastimar a su rival pero se topó con una genialidad de David Gallardo que se animó a rematar desde casi treinta metros favoreciéndose por un rebote para marcar un golazo. El mediocampista lo festejó con una boina y pensó en Timoteo.
El esfuerzo y las ganas no fueron suficientes para no sufrir. Y el complemento se transformó en un parto para el conjunto de Caballito. El club santafesino se hizo amo y señor del juego, y se perdió una chance clara tras otra: Christian Chimino (ex Ferro) cabeceó en el área chica e hizo lucir a Marcelo Miño, Claudio Bieler remató desviado en dos ocasiones y Molina mandó un testazo abajo del arco por encima del travesaño. El segundo tiempo se convirtió en puro nervio y festejo para el Verde cuando el árbitro Sebastián pitó el final del encuentro.
¡Fue para vos, Timoteo! Ferro ganó en su casa y recuperó una sonrisa después de tantas lágrimas por la pérdida de Carlos Griguol. El Verdolaga vive su mejor momento de la temporada y se anima a soñar en la Primera Nacional.
PREVIA A PURO HOMENAJE
Fue una tarde llena de homenajes por el fallecimiento de Carlos Timoteo Griguol. La dirigencia empezó con la presentación de los nietos del querido «Viejo» y le regaló una camiseta de Ferro y la boina característica de su abuelo. A la salida de los jugadores, cada uno se colocó el «sombrero» que siempre usaba y todos posaron con una bandera en su honor.