En Caballito, Chicago consiguió un valioso triunfo, tras el asesinato del «Rulo» Espíndola. Derrotó por 2 a 0 a Ferro con los goles de Alejandro Melo y Alejandro Aranda, uno en cada tiempo. De esta manera, el Torito intenta salir del duro momento atravesado, mientras que los dirigidos por Walter Perazzo se fueron insultados y silbados por toda su gente. Además, el DT Verdolaga dejó su cargo tras el encuentro.
El ingreso de los jugadores fue emocionante. Ambos equipos ingresaron al campo con una bandera en homenaje a Rodrigo Espíndola, y se realizó un respetuoso minuto de silencio. Fue un minuto donde todos los presentes quedaron callados y aplaudieron.
Para el primer tiempo, le queda chico el calificativo de malo. Ninguno de los dos hizo pie en el campo, no se asociaban, y no generaban riesgo. A penas un par de aproximaciones del local, con tiros de Braian Aquino y Martín Ojeda, que se fueron más cerca del lateral, que del arco. Chicago no tenía peso en ataque, y para colmo, a los 22 minutos, tuvo que salir Maximiliano Brito, en lugar de Aranda, debido a una lesión. Pero casi en la primera llegada del Torito, a los 42 minutos, Juan Monteagudo bajó la pelota en el área y Melo apareció solo para empujar la pelota y poner el 0-1 antes del final de la primera parte.
Para el complemento, Ferro intentó mejorar con el ingreso de Miguel Puglia. Pero a los 9 minutos sufrió un nuevo golpe. Federico Fáttori metió un gran pase que dejó sólo a Aranda contra el arquero López, y defnió entre las piernas del juvenil guardametas para el 0-2. La gente se empezó a impacientar. Los insultos para los jugadores Verdolagas y para el entrenador no tardaron en llegar. Los de Caballito no encontraron los caminos, no se asociaban y tuvieron sólo dos ocasiones de gol con los tiros libres de Ezequiel Pérez, que fueron contenidos por Alejandro Sánchez.
Lo cierto, es que Chicago nunca sufrió el resigo del resultado, y Oeste no estuvo ni cerca del descuento. El árbitro Luís Álvarez marcó el final, y los dirigidos por Alejandro Nanía sumaron una victoria que sirve para despejar la cabeza, y volver a tomar impulso para el final del campeonato. Por otro lado, Ferro sigue con la irregularidad, y además se quedó sin se entrenador, Perazzo, quién dejó su cargo tras 17 partidos, dóndde terminó con 6 triunfos, 4 empates y 7 derrotas.