La Vecchia Signora cumplió con todos los pronósticos. Si bien tuvo que esperar a la segunda mitad para liquidar el asunto ante las Águilas Verdes, el elenco del norte de Italia no titubeó a la hora de llevarse los tres puntos para Turín y prácticamente afirmar que los dos clasificados a octavos de final de la Champions League por el grupo G serán ellos y el Barcelona.
Un doblete del español Álvaro Morata marcaron el rumbo para la Juventus que acabó imponiéndose por 4 a 1 en la coqueta noche de Budapest. Los muchachos de Andrea Pirlo fueron quienes más situaciones crearon topándose constantemente con Dénes Dibusz, el arquero estrella del Ferencvarosi que nada pudo hacer para evitar una nueva caída en el torneo más importante por equipos del viejo continente.
El ex Real Madrid abrió la cuenta a los 6 minutos del primer tiempo cuando Juan Cuadrado desbordó por derecha y mandó un buscapié que cruzó todo el área para que, en el rectángulo menor, el delantero no perdone con todo el arco a su merced. Ese 1 a 0 llevaba tranquilidad para la visita y empezaba a hacerle todo cuesta arriba al dueño de casa.
Cristiano Ronaldo tenía la mira descalibrada pero participó en la complementaria para que Juventus pudiese ampliar la diferencia. En portugués tocó con clase para Moarata que, desde la medialuna, clavó un hermoso e inatajable zapatazo para Dibusz. A esa altura, Ferencvarosi ya sabía que estaba todo perdido pero la escueta diferencia en el tanteador, con media hora por delante, los llevó a jugarse por entero.
El tercero de la Vecchia Signora llegó gracias a un grosero error defensivo del rival. El local, jugando a la nueva normalidad de tocar constamente con el arquero, falló en los cálculos y se la sirvió a Paulo Dybala. El argentino, sumamente atento, interceptó el esférico y convirtió uno de los goles más fáciles de su carrera. Pero, disconformes con equivocarse una vez, volvieron a repetirlo a diez del final para que la «Joya» tuviese el segundo en sus botines aunque finalmente haya sido Lasha Dvali quien terminó mandándola en contra de su propia cueva.
Ferencvarosi, sin respuestas en las lluviosa Budapest, al menos no quedó zapatero en el Puskás Arena. Franck Boli con un zurdazo que tapó Wojciech Szczesny para que luego meterla de derecha, puso el descuento cerca del epílogo. Así, Juventus goleó por 4 a 1 y quedó como escolta del Barcelona en un grupo que está prácticamente cocinado. Eso sí, los italianos querrán liderar la zona y para eso apuntan a la última fecha donde se la jugarán por entero ante el Blaugrana en Catalunya.