Pepelu tomó una decisión delicada en su carrera deportiva: pasó de ser ídolo del Levante a convertirse en nueva cara del Valencia, el máximo rival del equipo blaugrana. Los fanáticos no le perdonaron esa determinación y la ciudad amaneció con carteles en contra del mediocampista.
«Traidor, no has entendido nada» y «Criado en Orriols, huido a Singapur (por el país del dueño del club valenciano)» fueron las pancartas que colgaron en puentes de la ciudad del Turia. El jugador creció en Levante desde los 13 años y se hizo un nombre con la camiseta de la institución pero la idolatría pasó de moda ante la decisión de pasar al bando contratio.
«No me siento traidor. La opinión de la gente me da igual, el año pasado todos sabemos la situación del club. Firmamos algo que todos teníamos ilusión en que sucediera, no fue así. Y este año ha surgido esta posibilidad y todas las partes hemos salido ganando», había dicho el futbolista en su presentación como jugador ché. El pasaje de un equipo a otro lo tenía claro a pesar de las declaraciones del presidente del Levante, Quico Catatán: «Que no se deje utilizar por nadie. Se ha convertido en un emblema y que piense las cosas muy bien».
Esta historia recién empieza pero hay algo que no deja dudas: Pepelu ya no será bienvenido en Levante, al menos, por las próximas temporadas.