El Derbi de Merseyside terminó con un cero que se explica, en buena medida, por las determinantes actuaciones de Pickford y Alisson. Si bien los dos estuvieron cerca de perderlo, el local terminó algo más conforme en Goodison Park.
Everton y Liverpool encararon el tradicional Derbi de Merseyside con la esperanza de enderezar su rumbo en esta Premier League. Los Toffees de Frank Lampard necesitados de su primer triunfo, los Reds de Jürgen Klopp buscando hilvanar victorias.
El partido fue tenso de principio a fin, con poco lugar para el juego vistoso y fricción en cada sector del campo. Las situaciones de gol no abundaron y aunque Liverpool manejó más y mejor la pelota, no terminó de ser ese equipo arrollador.
Eso sí, la visita tuvo una increíble doble oportunidad para irse al descanso en ventaja. Darwin Núñez, volviendo a la titularidad tras la sanción, explotó su remate contra el travesaño y en la continuidad de la maniobra Luis Díaz hizo lo propio, pero con un poste.
Dos hierros en la misma jugada para Liverpool.
Ya en el complemento la acción en las áreas aumentó y los arqueros fueron actores principales de la película. Jordan Pickford reaccionó con certeza sobre Salah, Fabinho y Firmino.
Alisson hizo lo propio ante Maupay, una clarísima opción de Everton, y también se lució volando sobre sus espaldas para evitar un peligroso rebote que casi se le cuela.
Everton saboreó la victoria gracias al gol convertido por Conor Coady, quien sobre la línea empujó el centro bajo de Neal Maupay. Sin embargo la explosión en Goodison Park terminó aguada por la intervención del VAR, que sancionó uno de sus fuera de juego tecnológico.
El cero terminó imponiéndose para dos equipos que no quemaron naves, y alternaron golpes. Eso sí, Liverpool no lo ganó en el cierre solo porque Pickford desvió al poste un tiro de Salah.