El Everton de Lampard venció por la mínima al Manchester United y lo dejó momentáneamente afuera de todos los puestos de clasificación a Europa. Los Toffees se oxigenan en la lucha por no descender.
Everton consiguió en Goodison Park lo que más necesita en esta recta final de Premier League: ganar.
Lo hizo nada menos que ante Manchester United, que pese a terminar el partido con muy poco vuelo tuvo un inicio auspicioso en el que pudo romper el cero con los intentos de Marcus Rashford y Fred.
Everton corrió siempre detrás de la pelota pero una rápida salida le dio la apertura antes de la media hora. Richarlison desbordó por banda izquierda y centralizó el juego para el remate de Anthony Gordon; la pelota desvió en Harry Maguire desacomodando a De Gea.
La diferencia fue bien manejada por Everton, y Manchester United tuvo enormes dificultades en el complemento para acercarse al marcador. El equipo de Cristiano Ronaldo estuvo fastidioso, lejos del gol, con muy pocos intentos limpios y sin generarle demasiado trabajo a Pickford.
El United intentó apretar el acelerador en el tramo final del juego, pero jamás encontró precisión ni fluidez en la zona más caliente. Ya en el adicionado Ronaldo tuvo la más clara de su equipo en el complemento, y también de su actuación personal, dominó en plena área antes de sacar un incómodo remate que Jordan Pickford rebotó con su antebrazo.
Ganó Everton su segundo partido ante un Big Six en lo que va de Premier (Había vencido al Arsenal en la Fecha 15) inflando ánimos para lo que se le viene.