Los Toffees la pasaban mal desde el arranque en Old Trafford pero la suerte duró poco para los locales. Primero el palo y la espalda del arquero salvó al equipo de Erik ten Hag en un certero zapatazo de Demarai Gray. Sin embargo, al rato, el guardameta español protagonizó una situación desopilante y los azules empataron el juego.
La igualdad para Everton llegó antes del cuarto de hora y con gran complicidad de David de Gea. Si bien la acción para la visita fue loable, una serie de desaciertos cotizaron carísimo para el Manchester United. Y la respuesta de su portero fue lo más preocupante.
Amadou Mvom Onana le ganó la espalda a Casemiro cuando iban 14 del primer tiempo. El belga pudo acomodarse con tiempo en el área grande y descargó para Neal Maupay que sin ángulo trató de lanzar un buscapié. La pelota le pasó de caño al arquero, le rebotó un par de veces en cada muslo, y quedó servida en bandeja.
Mientras De Gea trataba de reaccionar, parecía desvanecerse y se agarró del poste para no caerse. Aprovechando la situación apareció Conor Coady para zambullirse, empujar al fondo de la red, y convertir uno de los goles más fáciles. Así, por FA Cup, entretienen de sobremanera Manchester United y Everton.
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