El Pincha se impuso por 3-1 al Granate y volvió a ganar después de cinco partidos. Leandro Díaz en dos oportunidades y Mauro Boselli marcaron los goles, mientras que José Sand descontó.
Lo necesitaba por todo lo que vivió en los últimos días. La salida de Ricardo Zielinski como entrenador, la dura goleada en contra frente a River y porque su lugar en las copas empezaba a peligrar. Pero de la mano de sus goleadores, Estudiantes venció 3-1 a Lanús y volvió a ganar después de cinco encuentros.
Arrancó mucho mejor el Granate el partido. Siendo profundo, pisando el área y generando chances claras. Matías Pérez metió un cabezazo en el palo (aunque si valía iba a ser anulado por un offside previo) y Luciano Boggio con un remate potente hizo volar a Mariano Andújar.
Sin embargo, cometió errores en el fondo. Y el Pincha los aprovechó al máximo. Franco Zapiola mandó el centro, nadie la pudo sacar, Fernando Monetti quedó en el camino y Leandro Díaz terminó empujándola con el pecho. Luego, Manuel Castro llegó hasta el fondo, la tiró al medio y Díaz, nuevamente, apareció para desviarla a la red.
Fue un golpazo para el Grana y lo sintió. Porque bajó el nivel que venía mostrando y perdió esa fluidez que tenía en los primeros minutos. El único que mostraba algo de rebeldía era Boggio, que otra vez probó y el arquero respondió.
En el complemento, la visita salió metida, una vez más. Pero chocaba con la figura de Andújar, que le tapó un mano a mano a Lautaro Acosta. Pero apareció otro bochazo del conjunto platense al área, Castro la volvió a tirar al punto de penal y el que apareció fue Mauro Boselli para mandarla a guardar. El descuento de José Sand sobre el final fue un agregado más al marcador.
Estudiantes volvió a ganar de la mano de sus goleadores y se mantiene firme en los puestos de copas. Lanús volvió a recibir otro cachetazo y solamente quiere que termine esta temporada que es para el olvido.