El Pincha no pudo ganar el derbi de Tres de Febrero pero dejó en claro la pasión por los colores. El Ciudad de Caseros se tiñó de blanquinegro con un estadio colmado y el apoyo incondicional al equipo de Walter Otta que empató 1 a 1 con el Tricolor.
Fiesta de principio a fin en el oeste del Gran Buenos Aires. Con más de 10 mil almas dando su vida por Estudiantes, el dueño de casa no sólo sintió el calor desde las tribunas sino que sobre el cierre le arruinó la victoria a Almagro.
Un telón, los cánticos típicos del clásico, la euforia de un partido trascendental y una demostración que se pueden jugar esta clase de contiendas en paz. El Matador tuvo su gran momento en las tribunas y, a pesar que no acompañó el resultado, engalanó otra jornada de la Primera Nacional en Argentina.
Foto: @EstudiantesOK


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