El siete no es un número más en Estudiantes. Sus simpatizantes lo recuerdan y se burlan de su clásico rival por aquel 7 a 0 en el clásico platense del Apertura 2006.
Hoy, 15 de julio, se cumplen siete años de la última Copa Libertadores obtenida por el pincha allá en 2009.
Aquel equipo comandado por Alejandro Sabella y con Juan Sebastián Verón como máxima figura, pasó sin sobresaltos el Grupo 5 de la copa, derrotando a Universitario de Sucre y goleando por 4 a 0 a Deportivo Quito y a Cruzeiro que, vaya paradoja, se volvería a enfrentar con el conjunto carioca en la final.
En octavos, Libertad de Paraguay fue el rival a vencer. Un 3 a 0 en La Plata y un empate 0 a 0 en Luque, bastó para que el pincha saque su boleto a los cuartos de final y se vea las caras con Defensor Sporting, campeón uruguayo por ese entonces.
En dos partidos trabados, pero sin mayores problemas, los de Sabella sellaron su pase a Semifinales con el 2 a 0 como resultado global.
Nacional de Uruguay era uno de los grandes candidatos de aquel año, pero Estudiantes venía con un andar a paso firme en el torneo continental. El encuentro en el Estadio Centenario de Montevideo fue de los más complicados, y Mauro Boselli decretó el pase a la final con un doblete en tiempo de descuento.
El 15 de julio de 2009, el pincha de Sabella salió a al césped del Estadio Mineirao para enfrentar a Cruzeiro con los siguientes nombres, que 90 minutos más tarde serían los héroes que llevarían al León a obtener su cuarta Copa Libertadores: Mariano Andujar, Cristian Cellay, Rolando Schiavi, Leandro Desábato, Germán Ré; Enzo Pérez, Rodrigo Braña, Juan Sebastián Verón, Leandro Benítez; Gastón Fernández y Mauro Boselli.
El 0 a o en el Estadio único de La Plata había puesto todas las fichas decisivas en la vuelta en Belo Horizonte.
Henrique puso el 1 a 0 en Brasil, pero de la mano de Gastón Fernández y Mauro Boselli, Estudiantes dio vuelta el partido y se coronó campeón de América por cuarta vez, título que le otorgó el derecho a jugar el mundial de clubes en Emiratos Arabes, donde caería derrotado agónicamente en los últimos minutos ante el Barcelona de Lionel Messi.