Estudiantes sigue prendido en los puestos principales de la tabla de posiciones en la Primera B Metropolitana.
Ayer derrotó 2-0 a Talleres de Remedios de Escalada con goles de Juan Pablo Ruíz Gómez y Diego Figueroa, y quedó a tres unidades de Barracas Central, que aún tiene un partido menos.
El Pincha tenía una deuda pendiente: ganar de local. Pero la noche del viernes fue la que cortó una sequía de triunfos en Caseros, después de tres empates consecutivos, y además estiró su invicto como local a 30 encuentros, producto de 19 victorias y 11 igualdades.
Los dirigidos por Diego Martínez fueron superior a la visita durante todo el partido: en juego y en tenencia. Las situaciones más claras de gol estuvieron del lado del equipo local que a los 38 minutos de la etapa inicial abrió el marcador en los pies de Juan Pablo Ruíz Gómez.
En el complemento, la intensidad en la presión y el estilo característico del Matador no cambiaron. A los 13, Fernando Joao se hizo cargo de un penal pero su remate fue atajado por Ezequiel Cacace. Con un hombre de más, por la expulsión de Guillermo Santana, el dominio creció y el ingreso de Diego Figueroa hizo que el resultado se estirara tras un cabezazo del hombre que siempre aparece. El Pela llegó a 40 gritos con la camiseta del Pincha y provocó que la euforia en la gente aumentara.
El público sigue ilusionado con la nueva posibilidad de regresar a la segunda categoría del fútbol argentino. Estudiantes no se cae. El próximo jueves la cabeza de los jugadores deberá desconectarse por 90 minutos del objetivo, el primer puesto en el torneo, porque Tigre será el rival de turno en los 32vos de final de la Copa Argentina.