Estudiantes se quedó con un sabor amargo en su propia casa y el mismo día de la despedida de un ídolo como Diego Figueroa. El Pincha lo ganaba y aguantaba los intentos de San Martín de Tucumán pero el Santo lo empató en la última jugada y se llevó un punto a La Ciudadela. Hubo justicia en Caseros, la igualdad estuvo acorde al desarrollo del juego.
El equipo dirigido por la dupla Orsi-Gómez salió como protagonista al primer tiempo y manejó la pelota con la conducción de Alberto Costa que contó con la chance más clara por un remate en el travesaño. El Matador emparejó las acciones aunque solo insinuó en el arco rival y lastimó en la única peligrosa: magistral habilitación de Sebastián González y exquisita definición a la red de Tomás Bolzicco por encima de Ignacio Arce. La efectividad local a la orden del día.
El complemento fue más emocionante que la etapa inicial. El juego se convirtió en un ida vuelta constante en donde ambas formaciones buscaron su propio negocio. Enzo Coacci y Fernando Joao pudieron liquidar la historia con un remate cruzado y un tiro de carambola en el palo, respectivamente, mientras que el Ciruja llegó con tres cabezazos cerca del arco de Ezequiel Centurión: dos de Lucas González (entró en el ST) y uno de Nicolás Sansotre. La visita se adueñó de los últimos minutos ante la desesperación por la derrota parcial y, en tiempo de descuento, consiguió la parda gracias a un remate de González y un rebote en Pedro Ramírez contra su propio arco. En el final, Diego Figueroa -que entró a jugar sus últimos veinte minutos en el Pincha- estuvo cerca de ganar el encuentro con un testazo desde el piso.
Para Estudiantes fue un punto pelado porque tenía los tres puntos en el «Bolzicco» y San Martín de Tucumán se los sacó en el final. La despedida del «Pela» Figueroa del Pincha no pudo ser con una victoria.
SE DESPIDIÓ DIEGO FIGUEROA
El goleador jugó sus últimos minutos en Estudiantes y recibió un homenaje al final del partido. El «Pelado» se abrazó a su familia, compañeros y dirigentes de la institución. Muchos goles, un ascenso al Nacional y su incansable amor por los colores dejó Diego Figueroa en el Pincha de Caseros.