Macedonia rescató un empate en su visita al A. Lecoq Arena de Tallinn. Los Linces Rojos perdían por dos goles de diferencia frente a Estonia y en los últimos diez minutos alcanzaron una igualdad por 3-3 gracias a la colaboración futbolística del histórico Goran Pandev.
El partido empezó de una manera increíble por un gol en contra absurdo a los 3 del primer tiempo: Marten Kuusk pasó la pelota hacia atrás y metió la bola en su propia valla cuando el arquero Karl Hein estaba totalmente desconcentrado y lejos de su arco. Los Estonios se recuperaron y dieron la vuelta cerca del final de la etapa inicial y en el complemento gracias a los dos goles del delantero Rauno Sappinen y el tercero de Frank Liivak.
El juego se tiñó de rojo y amarillo después del 3-1 del dueño de casa. El experimentado Goran Pandev le cambió la cara a su equipo: él mismo descontó con un remate en el área y luego ayudó al empate agónico de Gjoko Zajkov para igualar un duelo que parecía perdido.
El grupo C 2 no se modificó por los dos empates de la jornada pero Macedonia logró resurgir de las cenizas ante Estonia para lograr un punto que lo mantiene como uno de los líderes junto a Armenia,