Fue un día histórico en el Parque de los Príncipes y por la Champions League. Real Madrid cayó de visitante frente al París Saint-Germain y su deslucida versión destacó un dato negativo. En más de noventa minutos, el equipo de Carlo Ancelotti no pateó ni un tiro a los tres palos de su rival.
El planteo del Merengue en la noche parisina fue demasiado mezquino con un funcionamiento defensivo y replegado y con el sostén de Courtois en el arco. Tanto es así que los españoles no hicieron transpirar a Gianluigi Donnarumma que solo fue un espectador de lujo en la noche francesa.
En todo el juego, el Madrid contó con un remate de Casemiro que salió desviado por encima del travesaño y nada más. Una pobre tarea en ataque que se sintió en el dominio y el peligro constante de un París Saint-Germain superior y más activo.
Una estadística que sorprende a la Champions League. Se vio a un Real Madrid que no pateó ni siquiera una vez al arco de Donnarumma. El PSG redujo al Merengue a una versión desconocida de los dirigidos por Ancelotti.