ESPAÑA: EL DERBI SEVILLANO

Hoy regresa el campeonato liguero en España, sin público pero con el derbi probablemente más pasional de la geografía hispana y en Vermouth Deportivo vamos a repasar la historia de estos dos centenarios clubes y de sus enfrentamientos.

La ciudad de Sevilla cuenta con alrededor de 700.000 habitantes, siendo la cuarta urbe en población de España y la capital de Andalucía. Esta preciosa localidad fundada por Julio César hace más de dos milenios, con el nombre de Híspalis, se extiende a ambas orillas del río Guadalquivir (Betis para los romanos). Vivió su época de mayor esplendor cuando fue el centro del comercio con América entre el principio de los siglos XVI y XVIII. Actualmente, es una ciudad muy turística, que está orientada al sector servicios y que vive con pasión su Semana Santa y con jolgorio su Feria de Abril.

El 25 de enero de 1890, un grupo de jóvenes sevillanos y británicos se reunían en el ya desaparecido Café Teatro Suizo de la capital andaluza con el propósito de celebrar la tradicional fiesta escocesa de la Noche de Burns. En aquella velada, tras un breve debate, aquellos jóvenes decidían fundar una entidad deportiva entre brindis con cerveza.

Fueron varias las decisiones que tomaron. El club se llamaría Sevilla Foot-ball Club y fueron designados los siguientes cargos: el vicecónsul británico Edward Johnston, como presidente; el escocés Hugh MacColl, haría las veces de capitán y el sevillano Isaías White, de secretario. El segundo equipo más antiguo de España (tras el actualmente denominado Real Club Recreativo de Huelva), disputó el primer enfrentamiento balompédico en el país, contra su vecino onubense, el 8 de marzo de ese mismo año.

Sin embargo, el arraigo del fútbol en la capital andaluza se vio detenido a partir de 1892, año en el que la recién creada entidad pasó al anonimato. De hecho, esto fue lo que propició que hasta hace bien poco la fecha de fundación del club se considerara el 14 de octubre de 1905 (como refleja el espectacular Himno del Centenario compuesto y cantado por El Arrebato), que realmente fue la fecha de inscripción en el registro de sociedades.

A principios de mayo de 1908, se celebra en la ciudad una fiesta patriótica denominada “España en Sevilla” en la que se conmemora el Centenario de la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas. En ella, un grupo de estudiantes de la Academia Politécnica que acostumbran a jugar al fútbol y tienen en mente constituir una sociedad desde el año anterior (fecha que toma el propio Real Betis Balompié, oficialmente, como su fecha de fundación), deciden contactar con el periodista y académico de la Lengua Española, Mariano de Cavia, para que les aconseje en qué términos pueden expresarla empleando sustantivos castellanos, respondiéndoles este el 1 de agosto y a través del periódico El Liberal, que lo más apropiado es balompié. Poco tiempo después, el 12 de septiembre de 1908, queda constituido el España Balompié, club que emplea de forma oficial camiseta celeste con pantalón blanco y al que le representa un escudo circular con los colores de la bandera nacional. La institución cambió pronto de denominación, inscribiéndose al año siguiente en el Registro Civil como Sevilla Balompié.

El Betis Foot-ball Club, nació en 1909, fruto de una escisión en uno de los dos clubes sevillanos. La versión más extendida es que se produjo porque algunos directivos del Sevilla FC no querían contar con un futbolista al ser este de clase obrera, pero recientemente ha adquirido cierta divulgación un relato en el que se afirma que la separación fue en el seno del Balompié. Esa escisión se fusionó con el Sevilla Balompié años después gracias a “Papá” Jones, un británico amante del fútbol que trabajaba en Sevilla. Entre 1912 y 1913 se da un hecho trascendental. Fue el estreno por el Balompié de los colores verdiblancos, que finalmente se impondrían a los azules utilizados hasta entonces. Los jugadores necesitaban nuevas equipaciones, por lo que Manuel Ramos Asensio, se encargó de realizar las gestiones con algunos amigos escoceses, seguidores del Celtic de Glasgow, para que le enviaran las telas y ponérselas a su equipo. Cuando llegaron, se le ocurrió la brillante idea de invertir las rayas horizontales del conjunto católico de Glasgow. En 1914, el presidente del club, Rodríguez de la Borbolla, consigue que el Rey Alfonso XIII otorgue al club el título de Real, poco antes de la fusión de ambos clubes, bajo la presidencia honorífica del Monarca español.

Curiosamente, tras la fusión de sus rivales ciudadanos para formar el Real Betis Balompié, los palanganas se convirtieron en los dominadores casi absolutos del fútbol andaluz, conquistando 14 de las 17 ediciones del Campeonato Regional Sur entre 1915 y 1932. Sin embargo, en la temporada 1928-1929 se disputa el primer Campeonato Nacional de Liga, pero tiene que esperar hasta 1934 para debutar en ella.

El conjunto sevillista ha estado vinculado al barrio de Nervión desde 1928 en que construyó el estadio homónimo, para en 1958 inaugurar en terrenos adyacentes a este el Ramón Sánchez-Pizjuán, que en los años 80 albergó la electrizante semifinal del Mundial de 1982 entre Alemania y Francia y cuatro años después la final de Copa de Europa en la que un sorprendente Steaua de Bucarest derrotó al Barcelona. El año que viene está previsto que albergue una nueva final europea, en este caso de la Liga Europa.

El elenco bético empezó a disputar sus estadios en el actual Benito Villamarín en 1939. Este estadio fue edificado para la Exposición Universal de 1929 en el barrio de Heliópolis y tras sucesivas remodelaciones y cambios de nombre, actualmente cuenta con 60.000 localidades, siendo el cuarto estadio en capacidad de la Liga, tras los de Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid.

El cuadro de Nervión ha conquistado 13 títulos, entre los que destacan las cinco Ligas Europa (la segunda coincidiendo en el año de conmemoración del siglo de vida de su rival) y el campeonato liguero de 1946. Además cinco Copas del Rey (con sus distintas denominaciones), una Supercopa de España y una de Europa. Por el contrario, el club heliopolitano, cuenta con la Liga de 1935 y las Copas del Rey de 1977 y 2005 (en plena celebración del centenario de su rival). Además, los palanganas superan a los verderones tanto en temporadas en Primera, como en los enfrentamientos particulares entre ambos. Pero es el conjunto de las trece barras, el que lleva con orgullo ser el primer equipo de la ciudad en haber logrado el campeonato liguero (curiosamente en ese año, su vecino ganó su primera Copa), en haber jugado en la máxima categoría (en 1932) y en haber disputado la Liga de Campeones (con la actual denominación, ya que los rojiblancos disputaron la Copa de Europa en la campaña 57-58).

Aunque las diferencias se han ampliado en los últimos años, tradicionalmente ha sido el derbi español más igualado tanto futbolísticamente como desde la perspectiva de la masa social (aquí los béticos cuentan con un mayor número de peñas y de socios), a pesar de los quince años consecutivos que pasaron los béticos entre Segunda y Tercera División en las décadas de los 40 y 50. Pese a que desde el punto de vista balompédico, la balanza en cuanto a resultados se inclina hacia el barrio de Nervión, para sus vecinos es motivo de satisfacción que son una entidad multidisciplinar con cuatro secciones en la máxima categoría de sus respectivos deportes: fútbol masculino y femenino, fútbol-sala y baloncesto. Esto es algo solo mejorado en España por el Barcelona.

Los enfrentamientos más recordados entre ambos no son precisamente por títulos, aunque haya que destacar la eliminatoria de cuartos de final de Copa del Rey de 2007 en la que se clasificaron los sevillistas (para terminar levantando el título), recordada por el botellazo al técnico sevillista Juande Ramos en Heliópolis y la eliminatoria de octavos de final de la Liga Europa de 2014 en la que los béticos camino de su último descenso, vencieron por 0-2 en Nervión, pero cayeron por penaltis en casa, tras la victoria de los palanganas por idéntico resultado en el Villamarín, para alzar su tercer trofeo de la antigua UEFA unos meses después.

Los dos clubes sevillanos han vivido circunstancias tan particulares como perder la categoría el mismo día de 1968, con unas horas de diferencia, circunstancia que se repetiría en el año 2000 (ambos recuperaron la categoría al año siguiente), aunque en este caso los rojiblancos se vieron condenados varias jornadas antes. Este descenso bético vino salpicado de polémica por una victoria del Real Oviedo en el Pizjuán por 2-3 ante un conjunto local ya descendido que parecía no dar lo mejor de sí ante los silbidos de la hinchada, que increparon a los jugadores cuando anotaron ambos goles en los últimos quince minutos. El conjunto asturiano estaba en plena pelea por evitar el descenso con su rival verdiblanco y esta victoria le ponía la permanencia casi imposible a los hispalenses. Años después, Frode Olsen, el por entonces arquero titular del Sevilla confesó haber llamado a varios amigos noruegos para decirles que apostaran por los carbayones. También se cuenta que su sustitución en el descanso fue mezcla de la vergüenza que sentía y el descontento que mostraba hacia la actitud de sus compañeros.

Tres años antes, sucedió una situación muy similar pero en la otra parte de la ciudad. Un potente Betis que terminó esa campaña con una cuarta posición liguera y un subcampeonato copero, recibía al rival histórico del Oviedo, el Real Sporting de Gijón. La crónica del diario ABC no deja lugar a dudas al titular «El Betis pierde ante el delirio de su afición». El cuadro asturiano se salvó y los nervionenses terminaron perdiendo la categoría. Tras ambos partidos surgieron los correspondientes hermanamientos entre sportinguistas y heliopolitanos y, por otro lado, entre ovetenses y nervionenses.

Tras esta Ley del Talión de sevillanas maneras, hay que destacar dos hechos trágicos que unieron, como nunca antes, a los aficionados de ambas entidades. Estos fueron las muertes del sevillista Antonio Puerta, con apenas 22 años, tras sufrir varios desmayos en un partido ante el Getafe y el fallecimiento cinco años después de Miki Roqué por un tumor maligno en la pelvis, que le obligó a retirarse del fútbol un año antes, cuando militaba en el Betis. En ambas ocasiones las dos hinchadas hispalenses se echaron a la calle para dar una lección de humanidad y de sevillanía.

Para concluir me gustaría destacar una referencia a los verdiblancos de Maradona, ya que al ser preguntado en un amistoso de selecciones disputado en el Pizjuán en 1988, sobre qué equipo sevillano prefería, afirmó: «Yo dije que la afición que más me había impresionado era la del Betis», pero cuatro años después el que terminó impactando a la afición del eterno rival fue él, cuando jugó en el `Sevilla de los Diegos´ con el Cholo Simeone. Una historia plagada de extrañas coincidencias la de estos dos eternos rivales, que en pocas horas estarán peleando nuevamente por el triunfo en el Gran Derbi, en un Ramón Sanchez-Pizjuán con sus gradas vacías.