El Ejército de Tartán consiguió un triunfo que lo deja con chances de clasificar a Rusia 2018. Los británicos dependen de sí mismos para acceder a la máxima cita del fútbol mundial tras derrotar por 2 a 0 al combinado mediterráneo de Pietro Ghedin.
Ganar como sea era la premisa de Escocia. El invicto de tres partidos al hilo le había encendido la llama de la ilusión a los muchachos de Gordon Strachan. Y en Glasgow tenía el partido más facil de los últimos tres que se le venían para cerrar el grupo 6 de las eliminatorias europeas. Malta, último y sin unidades, no fue un escollo para el dueño de casa.
A los 8 minutos el local ya ganaba 1 a 0. Un tiro de esquina ejecutado con mucha rosca por Leigh Griffiths fue directo a la cabeza de Christophe Berra. El defensor del Ipswich Town ingresó por el segundo palo, saltó más alto que todos, y superó a Andrew Hogg para llevar tranquilidad al público Tartán. Los isleños, en ese entonces, ya habían recibido su vigésimo tanto en contra en ocho encuentros disputados.
La diferencia fue grande pero recién Escocia pudo aumentar cuando empezó la complementaria. Malta, digno rival a pesar de cosechar derrota en todos los encuentros, supo hacerle frente a varios rivales. Incluso el fin de semana le hizo la vida imposible a un Inglaterra que cada vez está más cerca de sacar pasajes para Rusia.
Iban 3 de la segunda mitad cuando Griffiths, el delantero del Celtic, empujó un remate que había dado en el palo y puso el 2 a 0. De todos modos, el local no se confió y fue por más pero también abrió espacios en su defensa. Pero para ese entonces, el Ejército de Tartán lo único que quería era asegurarse el triunfo con el beneficio de saber que si cosecha dos victorias más será parte del repechaje mundialista.
Escocia brindó por el triunfo con un dobule malt ante Malta. El 2 a 0 pudo significar poco pero, claramente, el objetivo estuvo centrado en la doble jornada de octubre donde recibirá a Eslovaquia y luego visitará Eslovenia. Y de allí, sí o sí, se sabrá si sigue alzando sus copas o no.