Era un partidazo por Copa del Rey entre Sevilla y Betis pero la violencia volvió a ensuciar a nuestro querido fútbol. El clásico sevillano estaba empatado en uno con un desarrollo interesante pero, cerca del minuto 40, el jugador vestido de Rojo -Joan Jordan- recibió un golpe de un palo arrojado desde la tribuna que obligó a la suspensión del dueño por octavos de final.
Los minutos pasaron para hacerle el seguimiento a Jordán después del golpe recibido pero la decisión del colegiado finalizó el juego como postergado.
El tiempo jugado fue una verdadera fiesta con dos golazos que adelantaban un partidazo. Papu Gómez adelantó a los visitantes y Fekir empató rápidamente con un bombazo al ángulo pero todo se embarró por un estúpido y una barra que impactó en Joan Jordan.
Betis vs Sevilla, suspendido y sin fecha de reinicio