La Vecchia Signora venció por 4 a 3 a La Loba en la capital de Italia en un partido de esos que nadie olvidará por un buen tiempo. El conjunto de Turín arrancó la complementaria estando 3 a 1 en desventaja pero en doce minutos anotó tres goles y atajó un penal para llevarse tres puntos de oro por la fecha 21 de la Serie A.
Roma no podrá dormir por un buen rato después del pleito que dejó escapar en su domicilio. Con la victoria en el bolsillo, los dirigidos por José Mourinho pasaron del festejo al papelón en un parpadeo. La reacción de Juventus ante la adversidad mereció el aplauso total.
El conjunto Giallorossi arrancó ya que a los 11 minutos Tammy Abraham conectó de cabeza un córner del francés Jordan Veretout. La felicidad para el local duró poco puesto a que, apenas pasado el cuarto de hora, Paulo Dybala clavó un verdadero golazo desde la medialuna que se incrustó contra el palo derecho de Rui Patricio que voló para la foto.
El dueño de casa parecía ser más y tuvo su merecido premio. La que no pudo concretar el inglés Abraham en la última del primer tiempo, ingresó con creces en la complementaria. Henrikh Mkhitaryan de vaselina puso el 2 a 1 cuando empezaba la segunda parte y, a los 7, Lorenzo Pellegrini dibujó una obra maestra con un tiro libre magistral que se colgó del ángulo superior derecho de Wojciech Szczesny.
Roma parecía tener el asunto liquidado pero tuvo un cuarto de hora para el olvido en el Olímpico y Juventus escribió la historia más bonita en la capital de Italia. Cuando iban 24, Álvaro Morata enganchó por banda diestra y le puso un centro en la cabeza a Manuel Locatelli que descontó y encendió la pequeña ilusión en la escuadra de Massimiliano Allegri.
El empate llegó 120 segundos más tarde en otra gran combinación ofensiva. Dejan Kulusevski castigó frente al arco pero el festejo del sueco se hizo desear ya que el VAR analizó y desestimó un posible offside de Morata. Ya con el score 3 a 3, el dueño de casa era un conjunto de confusiones que le permitieron a Mattia De Sciglio matar una pelota de pecho y cambiar el resultado por completo.
Para completar una noche inolvidable, Szczesny le atajó un penal a Pellegrini cuando faltaban poco menos de 10 para el cierre. La Roma de Mourinho pasó de la fiesta a la desazón en un parpadeo que costará carísimo. Juventus se llevó tres puntos para Turín con un 4 a 3 inolvidable. La Serie A y el fútbol, sumamente agradecidos al show que ofrecieron ambos.
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