Golden State tuvo una gran remontada ante Boston para adjudicarse la victoria en un nuevo enfrentamiento de esta temporada de la NBA. Los Celtics se imponían por 17 pero los Warriors consiguieron igualar, llevar el partido a prórroga para terminar haciéndose del triunfo por 132-126.
Golden State dio una muestra de carácter que lo llevan a rememorar no tan viejos tiempos donde parecía invencible. Ante el mejor equipo del Este, Boston, los Warriors consiguieron reponerse de una desventaja de 17 puntos para terminar festejando la victoria bajo una estupenda labor de Stephen Curry.
En el primer periodo del encuentro disputado en el Chase Center, Boston dio una pequeña muestra de su poderío ofensivo para encajar 40 puntos y sacarle 10 de diferencia a su rival. Pero los de Golden State reaccionarían en el segundo para igualar las acciones y plasmar un partido del palo por palo que concluiría 62-65 en la llegada del descanso.
A la vuelta del entretiempo los Celtics mostraron su mejor versión. Derrick White (30 puntos) y Jaylen Brown (28) eran las principales armas de los visitantes que provocaban que la brecha entre unos y otros sea cada vez más grande, llegando a su máxima de 17 en favor de los dirigidos por Joe Mazzulla.
Lo cierto es que los Warriors y principalmente Stephen Curry (33), siempre acompañado por su hermano dentro de la cancha, Klay Thompson (24), no tenían pensado darse por vencidos prematuramente. Golden State consiguió empatar el marcador en 121 a base de bombazos de triple y, con el último fallo de Jayson Tatum (15), el partido se fue a prórroga.
Allí, Curry nuevamente demostraría por qué está catalogado como uno de los mejores de todos los tiempos en la NBA. Un doble y luego un sensacional triple, cuando quedaban nada más que segundos, provocó que el número 30 inclinara la balanza en favor de los suyos, haciéndose de la victoria con marcador de 132-126 en un estupendo juego.