Los Citizens dejaron pasar la gran oportunidad de seguir en lo más alto de la tabla de posiciones en la Premier League. Más allá de la reacción a tiempo, el elenco de «Pep» Guardiola tuvo que repartir unidades con las Urracas que jugaron un primer tiempo maravillos. Fue 3 a 3 en la tarde noche del St. James’ Park.
Parecía que sería un trámite para Manchester City cuando, a los 4 minutos del primer tiempo, Ilkay Gündogan abrió la cuenta para el campeón reinante en Upon Tyne. El alemán recibió un centro perfecto de Bernardo Silva y, sin marcas en la puerta del área chica, no perdonó a Nick Pope.
Más allá de dos salvadas con los pies del guardameta de Newcastle, una a Kevin de Bruyne y la otra a Phil Foden, el dueño de casa se recompuso y tomó el control de las acciones. Allan Saint-Maximin se convirtió en una de las figuras indiscutidas y en un dolor de cabeza para la visita que era una sombra de lo que suele enseñar.
El marecido empate llegó un rato antes de la media hora inicial porque Saint-Maximin hizo de las suyas por izquierda, mandó el centro, y Miguel Almirón empujó con la rodilla para estampar el 1 a 1. El paraguayo tuvo que esperar al VAR para celebrar. Newcastle era superior al Manchester City y lo terminaría demostrando antes del decanso.
A los 38 minutos, nuevamente Saint-Maximin brilló en Upon Tyne. El francés se llevó la marca de John Stones y le puso un gran pase filtrado a Callum Wilson. El número nueve blanquinegro le ganó la espalda al ingresado Rúben Dias y prácticamente mano a mano no perdonó a Éderson para poner el 2 a 1 y dar la nota St. James´ Park.
Manchester City intentó igualarlo en el inicio de la complementaria y pasó a comprender que la jornada sería un dolor de cabeza. Lo tuvo Erling Haaland cuando iban 6 de la segunda parte pero el disparo del noruego encontró los dedos de Pope y el palo izquierdo del Newcastle para arruinarle el festejo.
La jaqueca para los de Guardiola continuó porque, a los 8 minutos del período final, las Urracas estiraron la ventaja gracias a un tiro libre magnífico de Kieran Trippier. El defensor le dio con rosca desde la medialuna al palo del arquero y puso el sorpresivo 3 a 1 en la tardenoche de Upon Tyne.
Sin embargo nada estaba terminado en la jornada del domingo. A media hora para el cierre, De Brunye mandó un centro pasado desde el flanco derecho. Rodri, por detrás de todos, la puso en órbita con un taco y Haaland remató de volea en el área chica para colocar el descuento.
Con el ánimo por las nubes, el campeón reinante acorraló al dueño de casa y encontró rápidamente el empate. En este caso, el belga De Bruyne metió un gran pase filtrado. La joya dibujó también un caño a Joe Willock y así fue como Bernardo Silva quedó mano a mano para no perdonar a Pope.
El encuentro cobró en emociones porque ninguno de los dos estaba dispuesto a resignar unidades. Los ocho minutos de adición dejaron suspenso hasta que Jarred Gillett marcó el final de un épico 3 a 3. Newcastle masticó bronca porque creía que lo tenía ganado y, Manchester United, sufrió el hecho de perder las primeras unidades de la temporada.
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