Emiratos Árabes Unidos venció por goleada a Malasia para dejar atrás sus dos caídas en fila y volver a ilusionarse con la clasificación. Fue 4-0 con los gritos de Ali Mabkhout -por duplicado- y Fábio Lima -por duplicado-.
Tras sufrir dos caídas en fila y quedar libre, Emiratos Árabes Unidos necesitaba ganar para recuperar el terreno perdido y volver a soñar con estar en la siguiente ronda clasificatoria. Para ello, los Blancos se enfrentaban a Malasia, uno de los equipos que lo superaba en puntaje hasta el momento.
De comienzo a fin dominaron los dirigidos por el neerlandés Bert Van Marwijk. Desde los primeros momentos, Emiratos Árabes creó ocasiones de peligro que no pudo festejar debido a las certeras apariciones de Farizal Bin Marlias hasta que, a los 19 minutos, Ali Mabkhout recibió un pase filtrado y definió con excelsa calidad para cantar el 1-0.
Sin conformarse, los locales fueron y fueron constantemente al ataque en busca de una mayor tranquilidad pero fallaban en la resolución o se encontraban con respuestas del golero malayo. Recién en los últimos minutos del duelo encontrarían su merecido, consiguiendo el 2-0 con un estupendo tiro colocado de Fábio Lima.
Con el pleito prácticamente liquidado por el poco tiempo restante, Emiratos Árabes se aprovechó de la baja moral rival y consiguió dos festejos más: el tercero llegó con Mabkhout y un derechazo bajo y cruzado. El cuarto y último le correspondió otra vez a Lima, recibiendo tras una buena jugada colectiva y solo debiendo empujarla a la red.
No hubo tiempo para más, fue goleada de Emiratos Árabes Unidos para trepar del cuarto escalón al segundo con nueve puntos, quedando a dos unidades del líder Vietnam con tres encuentros por disputar y volviendo a depender de sí mismo. Malasia, por su lado, queda con el mismo puntaje pero habiendo jugado un juego más.