
Philadelphia Eagles sacó chapa como local y superó por una alta diferencia (mas de treinta puntos) a los Washington Commanders, que pagaron muy caro las tres entregas de balón en momentos clave del encuentro y se ganaron el derecho de disputar el Super Bowl el 9 de febrero.
Mas allá de que ha habido una gran diferencia en el marcador, todo se gestó gracias a falencias ofensivas del equipo de la capital norteamericana: han cedido el ovoide tres veces que los locales cambiaron todas ellas por puntos en el marcador. Fue una diferencia sustancial, porque en cada momento que la visita intentaba acercarse, cometía un error que se lo impedía.
El mariscal de campo local, Jalen Hurts, tuvo un soberbio desempeño al conseguir tres anotaciones por tierra, aprovechando su capacidad para correr con el balón. Saquon Barkley no se quedó atrás, y consiguió otras tres para sumar en el resultado final.
¿Se repetirá la final entre los Eagles y Chiefs? Habrá que esperar, mientras tanto, Hurts y los Eagles tienen una chance para sumar un nuevo trofeo a sus vitrinas.
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