En sintonía a lo ocurrido en otros estadios, el público de Bayern Múnich también se mostró en contra de la reciente votación de la Liga Alemana de Fútbol para incorporar inversores extranjeros de capital privado.
“El fútbol alemán sigue siendo capital de riesgo”, la misma pancarta que había mostrado el público de Colonia ante Borussia Dortmund relució detrás del arco de Manuel Neuer en el Allianz Stadium de Múnich.
Pasados los veinte minutos una lluvia de monedas de chocolate cayó en el área del capitán del Bayern, y el juez Marco Fritz se vio obligado a parar el partido para que pudieran ser recogidas.

El hincha de fútbol alemán no quiere saber nada con la llegada de la inversión extranjera a la Bundesliga, que “blinda” a sus clubes asegurando la participación mayoritaria de sus socios en la vida institucional de los mismos.
Y así lo dejó claro, también, el club más importante del país en el enfrentamiento ante Werder Bremen.