Por Anibal Marcos Serial
El Porvenir tuvo la chance de nuevamente coronarse campeón en la Primera D y conseguir el valioso ascenso a la Primera C. Sin embargo, debió conformarse con el empate ante Argentino de Rosario.
En un marco de fiesta, con mucho color blanco y negro y mucha concurrencia de gente en Gerli, el Porve recibía a Argentino de Rosario. Si los locales conseguían una victoria, alcanzarían el sueño tan ansiado por los hinchas presentes. El ascenso.
Pero la tarde de sol se terminó oscureciendo, nada pudieron hacer los hombres conducidos por Horacio Montemurro que se quedaron con las ganas de gritar campeón en la D y ahora deben esperar que su rival directo, el mismo que hoy enfrentaban como locales, deje puntos en el camino.
A falta de dos fechas, donde el Porvenir queda libre en una, se define quien es el que suba a la cuarta división y quien deba permanecer en la última peleando por otra oportunidad.
El partido fue chato, ninguno de los dos generó demasiado peligro y pocas fueron las chances de gol que se pueden contar tras el pitazo final del árbitro, Mariano Negrete. Los cambios impulsados por el DT de los de Gerli no tuvieron efecto y tampoco le cambiaron mucho la cara al equipo. Por otro lado, la visita tuvo momentos donde como se dice en la jerga deportiva “hacía tiempo”, más allá que esto fue totalmente desmentido por los protagonistas rosarinos cuando dialogaron con los periodistas.
Ahora el Porvenir queda libre, y en la última debe visitar a Ituzaingó, quien a su vez, será rival de Argentino de Rosario la próxima fecha. El salaíto disputa su último partido con Atlas.