En Mendoza se jugó el partido de la fecha entre el Pituco y el Tricolor que resultó en un triunfo de ribetes increíbles para los locales gracias a los goles de Walter Herrera, Matías Nouet y Nicolás Romano que permiten la ilusión del Reducido. Almagro se sumerge en el fondo.
En el Víctor Legrotaglie se jugaba un partido donde Gimnasia sabía que la victoria lo ponía en carrera hasta el final por el top 8 mientras que en José Ingenieros se precisan las unidades como el agua. Golpeó primero la visita con un buen zurdazo de aire por parte de Alexis Cuello que dejó sin chances a Olivera. En el complemento lo empató Herrera, tras un buen centro atrás de Rodrigo Castro, para que el Lobo vuelva al encuentro hasta que de pelota parada volvió a ponerse arriba la visita con un testazo de Mauricio Guzmán. El Tricolor sufrió atrás y con un disparo de Jere Rodríguez obligó la atajada de Aracena pero en el rebote igualó Matías Nouet. Con una receta similar al gol del 2-2 fue que Rodríguez nuevamente exigió y está vez el rebote fue para Herrera que anotaba su segundo gol personal.
El 3-2 del equipo de Joaquín Sastre se apagó cuando Elías Alderete apareció solito por el área y habilitado para poder batir al arquero mendocino encontrando así el 3-3 en el minuto 45 del segundo tiempo. Almagro se traía lo que parecía un puntazo y el encuentro se extinguía entre vamos intentos del local pero en el noveno minuto de adición es que Nahuel Barboza sufrió un empujón de Guzmán y Adrián Franklin cobró tiro libre. Le terminó dando Romano y la bocha se le coló por abajo al Pity Aracena que fue el cardíaco 4-3 en favor de Mendoza para que Gimnasia se ponga a un puntito de Defensores de Belgrano (último en entrar al Reducido).