La gente se congrega en las inmediaciones del epicentro de los incidentes de ayer en absoluta tranquilidad y paz donde los colores azul y oro tiñen las playas de Copacabana en la antesala del partido de mañana del Xeneize contra Fluminense.

La gente de Boca Juniors fue llegando desde el lunes a Brasil. Pero en las últimas horas las interminables colas en los pasos fronterizos como colectivos y colectivos de gente del Xeneize inundaron las calles de Río de Janeiro. Mucho se había hablado de suspender el banderazo previsto para hoy pero la gente en Brasil no dio marcha atrás y las imágenes de la playa son contundentes. Familias de hinchas de Boca que sueñan con la ansiada Séptima Copa Conmebol Libertadores. Más allá de haber seguridad pública y también algo de la privada es que se desarrolla con completa calma.

La gente seguirá llegando entre la tarde y la noche del viernes como también el día del partido. Como ya aclaró la dirigencia local de Río es que se dio marcha atrás con la posibilidad de la pantalla gigante en el Sambódromo y varios están analizando los pasos a seguir para seguir el partido.