El Halo volvió a salvar vidas en la Fórmula 1

Tuvo que ocurrir un accidente como el del Gran Premio de Italia en 2021 para que la Fórmula 1 tomara consciencia de lo importante que era el Halo en los monoplazas de los pilotos. En Monza, el Red Bull de Max Verstappen había quedado por encima del Mercedes de Lewis Hamilton que, gracias a la evolución de la seguridad en el automovilismo, pudo salir sin ningún rasguño de su coche.

El Halo, que es un sistema de seguridad integrado en los monoplazas para protege la cabina del piloto de los golpes de objetos contundentes externos, fue introducido a nivel internacional por la FIA en 2018. Sin embargo, las tres barras de titanio de 7 kg fueron objeto de críticas constantes desde su implementación, principalmente porque afecta a la visión, así como también la extracción del piloto en caso de un accidente.

Ante este aluvión de quejas, el organismo rector quiso desarrollar un sistema similar al aeroscreen diseñado por Red Bull en 2017 e introducido en el IndyCar en 2020. Consiste en una cúpula que cubre la parte delantera del habitáculo, pero fue descartado para la F1 porque distorsionaba aún más la visión de los pilotos.

Pero con el correr de los años, ya fueron varias las vidas salvadas por el dispositivo de protección, avalando así la decisión tomada por la FIA para mejorar la seguridad de los pilotos. La temporada pasada en el trazado italiano, uno de los neumáticos del RB16B hizo contacto con la parte superior del casco de Hamilton, pero el Halo lo protegió y recibió la mayor parte del impacto.

Hoy, durante el Gran Premio de Gran Bretaña, el Halo volvió a hacer milagros. En el comienzo de la carrera de Fórmula 2, Dennis Hauger se vio obligado a salirse de la pista luego de que Roy Nissany lo encerrase. En su intento de regresar al asfalto, el noruego pasó por encima de los bordillos en la curva Vale y saltó a más de un metro del suelo, pasándole por encima al piloto de DAMS.

El morro del monoplaza de Hauger fue a parar directamente contra el israelí que, gracias al Halo, pudo salir ileso. Tras el accidente, Nissany fue penalizado con cinco posiciones en la grilla de largada para la próxima carrera -en Austria-, por ser considerado culpable del incidente. Los comisarios sostuvieron que no solo regresó a la pista de manera insegura luego de su despiste en la curva anterior (Stowe), sino que además realizó un movimiento “impredecible e inseguro” para defender la posición, lo que terminó generando el contacto con Hauger.

Pero el Halo volvería a cumplir su función en la Fórmula 1. La categoría reina fue testigo de uno de los accidentes más aparatosos de los últimos tiempos, en el que Guanyu Zhou fue el más perjudicado. En las primeras vueltas, todos buscan ganar posiciones, por lo que suceden acciones más arriesgadas, y en una de ellas, George Russell tocó por detrás al monoplaza del piloto chino, que rodó varios metros de cabeza hasta estrellarse contra la valla de los aficionados.

Tan brutal fue su accidente que el Alfa Romeo pasó por encima de la barrera de neumáticos. En este incidente, tanto el alambrado como el Halo cumplieron roles fundamentales en Silverstone. El vallado resistió milagrosamente el impacto de un coche de más de 800 kg, mientras que el Halo haría lo propio con Zhou, que acabó atrapado entre las gomas y la malla de protección.

Además de Russell y Zhou, los otros pilotos involucrados en el dramático inicio de carrera fueron Alex Albon, Esteban Ocon y Yuki Tsunoda, siendo estos últimos dos quienes pudieron seguir rodando pese a que control de carrera flameó la bandera roja inmediatamente. Durante la misma, la FIA informó que Zhou fue llevado consciente al centro médico del circuito para revisiones mayores luego del fuerte impacto.

La tranquilidad llegaría minutos más tarde, cuando las autoridades confirmaron que el piloto de Alfa Romeo había recibido el alta. Al finalizar la carrera, con Carlos Sainz como ganador por primera vez en la F1, el asiático afirmó encontrarse en perfectas condiciones: “El Halo me salvó hoy”.