¿Habrá sido Singapur la última vez que veremos a Daniel Ricciardo competir en la máxima categoría? Sus lágrimas en la entrevista que le realizaron denota un grado de tristeza de un piloto que hizo todo lo que estuvo a su alcance para lograr el objetivo máximo, pero por causas propias y ajenas siempre le fue esquivo.
El presente dista mucho de cuando era el primer piloto de Red Bull allá a fines de la década pasada y su compañero de equipo era un tal Max Vestappen. Las (malas) decisiones hicieron que prefiera cambiar y probar suerte en otra escudería que no pasaba por un gran momento, como lo era Renault. Hoy, con el diario del lunes, la decisión parece haber sido desacertada ya que nunca volvió a tener el nivel demostrado en aquellos años.
Querido por todos, hoy su presente no es el mejor. Red Bull debe tomar una decisión antes de la proxima carrera: el piloto del futuro, Liam Lawson debe firmar contrato con la escudería en septiembre sino quedará libre para poder elegir el equipo en donde correr (aún cuando solo hay dos butacas libres para 2025, y una de ellas, es de Red Bull). En pos de esto, todos los cartuchos apuntan a que el sacrificado sería el piloto australiano.
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