EL EFECTO NBA EN LA ARGENTINA

Con la confirmación del arribo de Luca Vildoza a New York Knicks, ya son tres los argentinos que hoy por hoy son jugadores NBA.

Quizás sea difícil asimilar la situación, y es que unos meses atrás la liga estadounidense podía parecernos lejana a los jugadores de nuestro país, pese a varios rumores que nunca dejaban de ser más que eso.

Habían pasado más de dos años del último juego de Ginóbili en la NBA, y desde ese entonces ningún otro compatriota tuvo la chance de probar suerte hasta fines del 2020, siendo Facundo Campazzo el primer afortunado.

Pese a la inmensa alegría que la noticia generó, su llegada era con incertidumbre. Tenía lógica que así fuera, ya que el paso de jugadores de su generación no había sido el mejor algunos años atrás. Con muchos factores para tener en cuenta, claro, pero lo cierto es que no lograron asentarse en la liga.

Sin embargo, Facundo fue paso a paso, y demostró que tiene el nivel necesario para jugar en la NBA. De repente, la puerta para los argentinos en la liga volvía a abrirse, para que unos meses después sea el turno de llegar para Gabriel Deck. Y, pese a ser en un contexto muy distinto al del arribo de Campazzo, el santiagueño está mostrando una rápida y buena adaptación a su equipo.

Ahora, con la temporada llegando a su fin, la apuesta es por Luca Vildoza, otro argentino que venía mostrando un gran nivel en Europa. Además, no hay que olvidar que antes del inicio de la temporada, Leandro Bolmaro fue seleccionado por Minnesota Timberwolves, equipo del que Pablo Prigioni forma parte del cuerpo técnico, y que Brooklyn Nets tiene los derechos sobre Juan Pablo Vaulet.

Claro está que los argentinos tienen bien ganado ese lugar en la NBA, y que todo era cuestión de tiempo, porque talento hay y mucho. Pero más allá de eso, la situación se torna de especial importancia, ya que aun cuando en el viejo continente el desempeño de los argentinos era muy bueno, la repercusión en el país no era grande, sin llegar más allá que dentro del ambiente mismo del básquet. Y ahora, con la NBA de por medio, eso cambia.

En principio, el peso que conlleva el cambio a la NBA genera que se le de visibilidad a los jugadores que dan el salto. A esto se le suma el atractivo de la liga estadounidense a nivel global, incluso para quienes no son allegados al básquet, y la facilidad de acceso a los partidos. Todo esto, combinado con el peso de las redes, genera que la difusión del básquet comience a crecer.

Gentileza: Oscar «Huevo» Sánchez

El despegue en las contrataciones de la plataforma NBA League Pass en el país desde la llegada de Campazzo a Denver dan cuenta de esto. Así como también, se empezará a ver el 7 en la espalda de los niños de la manera en que antes nos encontrábamos con la 20.

Efectivamente, la llegada de los argentinos a la NBA es de fuerte impacto, y gracias a esto, nuestros jugadores comienzan a tener el reconocimiento que en verdad merecen.