Al Manchester City le costó derribar el muro defensivo del Atlético de Madrid que impuso un juego incómodo para los ingleses. Josep Guardiola vivió el partido con nervios e intensidad ante la tardanza de la rotura del cero en el Etihad Stadium.
El gol de Kevin De Bruyne tras asistencia de Phil Foden provocó la explosión de ‘Pep’ que deliró durante minutos con la apertura del marcador. Lo gritó con furia, reboteó una botella de agua y se desahogó frente a un duelo dominado de principio a fin.
El festejo del entrenador español de los Ciudadanos demostró el esfuerzo de sus dirigidos para romper la paridad. Fue una explosión de alivio para Pep Guardiola que disfrutó de una victoria que significó el primer chico para el City.