EL APODO «GALLINA» DE RIVER CUMPLE 50 AÑOS

Foto: Banfield Locura
Foto: Banfield Locura

Un 20 de mayo de 1966, River perdía una insólita final ante Peñarol por la Copa Libertadores de ese año y se «ganaba» el mote de «gallinas». Con una ventaja favorable de dos goles en el primer tiempo, el millonario no aguantó, se lo empataron en el complemento y en tiempo extra cayó por 4 a 2 en un partido que quedó en la historia del fútbol sudamericano. Al encuentro siguiente, algunos hinchas de Banfield se jactaron de la eliminación y le tiraron una gallina pintada de rojo a los jugadores por el torneo local.

La definición fue algo atípica. Peñarol ganó el primer duelo de la serie final por 2 a 0 en Montevideo mientras que River obtuvo el triunfo en el Monumental por 3 a 2 en la vuelta. Era una época en la que la diferencia de gol no servía, sólo contaba la victoria y tampoco había penales. La historia se escribió en un tercer partido en Santiago de Chile como cancha neutral para conocer al nuevo campeón de Sudamérica.

Todo era color de rosa para el conjunto de Nuñez en Chile. Los goles de Onega y Solari lo dejaban a un paso de la gloria continental y hasta Amadeo Carrizo se dio el gusto de parar una pelota con su pecho delante del goleador histórico de la Copa Libertadores con 54 goles, Alberto Spencer. Los uruguayos se lo tomaron como una especie de cargada del arquero argentino y se lo hicieron notar al delantero ecuatoriano, como contó reiteradas veces uno de las protagonistas, Pablo Forlán (padre de Diego). Esa jugada encendió al hombre del carbonero y en el segundo tiempo convirtió el descuento y provocó el empate de Julio Cesar Abbadie que extendió el desenlace al tiempo suplementario. Ahí se hizo fuerte el manya que volvió a contar con la brillante actuación de Spencer para anotar el tercero y la aparición goleadora de Rocha para culminar con un 4 a 2 histórico.

Con todo a favor, River dejó pasar la chance de obtener su primera Copa Libertadores en esos tiempos y padeció la cargada de los fanáticos del Taladro con la famosa gallina pintada de rojo. «Se planeó todo en ‘Mi club’, una discoteca a la cual yo concurría con mi grupo de amigos y con cuyo dueño tenía una fuerte amistad. Cuando ese jueves nos reunimos, charlamos sobre River y se nos ocurrió hacerles alguna cargada. Fue ahí cuando surgió la idea. Nos pareció algo perfecto para el momento que ellos estaban viviendo», describió el autor del hecho y socio de Banfield que cubrió su identidad en un medio partidario (EuroBanfield.com) y completó:  «Nos pusimos de acuerdo con el comisario, que también se juntaba a ‘chupetear’ con nosotros, para que nos dejara entrar. Así que no hubo problemas, nos dijo que iba a dejar la zona liberada… Antes de que empezara, llevamos la bolsa con el animal hasta la platea y esperamos a que saliera River para tirarla. El que encabezó la fila fue Oscar Mas y cuando pisó el césped se la tiré adelante. La pobre gallina ligó, de Pinino, una patada en el orto que la hizo picar hasta el otro lado de la cancha y todos los fotógrafos empezaron a correrla desde atrás. El que más lo disfrutó fue el canchero de Banfield, que con el partido listo para arrancar, la agarró, la llevó al vestuario y la hizo cagar ahí mismo. Esa misma noche fue guiso».

Este historia fue lo más parecido a un cuento de Fontanarrosa y hasta llegó a los cánticos de las hinchadas: «River, River querido, hay que vergüenza que pasó el país contigo, cuando perdiste con Peñarol, no fue por fútbol, fue porque vos sos cagón…». Los clubes de Argentina aprovecharon la desgracia millonaria y a partir de ese día el apodo de gallina recorrió todo el país para quedarse hasta el día de hoy.

Acerca de Francisco Alí 20359 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.