Se fue Leo o el Pulpo como lo llamaban en su época de jugador. Leopoldo Luque perdió su partido de la vida y falleció a causa del Covid en una clínica de Mendoza. Se lo recordará siempre con la camiseta de la Selección Argentina y por ser uno de los grandes protagonistas en el Mundial del 78. Otro campeón del Mundo que se va en tan poco tiempo. Todavía el mundo del fútbol no se recupera de la pérdida de Maradona y nuevamente nos da otro mazazo.
Desde hace tiempo, Luque se afincó en Mendoza. El santafecino empezó su carrera en Unión. Antes de dar su salto a River pasó por Gimnasia de Jujuy, Central Norte de Salta y Rosario Central. En el Millonario ganó cinco títulos que lo llevaron a jugar en la Selección y en su debut con la Banda hizo el gol del triunfo nada menos que en el clásico contra Boca.
Llegó el Mundial del 78 y le pasó de todo. Arrancó metiendo goles en los primeros partidos, Se luxó un codo y perdió un hermano en un accidente cuando justamente viajaba a Buenos Aires para verlo jugar. Con la 14 en la espalda terminó con 4 goles detrás del goleador Kempes.
Tras su ida de River volvió a Unión y después pasó por Tampico, Racing, Santos, Boca Unidos y Chacarita. Luego de su retiro, empezó como DT en el Tatengue y siguió en Central Córdoba (SdE) y Deportivo Maipú.
Hasta que en los 90 decidió radicarse en Mendoza. Dirigió a Independiente Rivadavia haciendo dupla con Luis Felman. Tuvo su oportunidad en equipos como el Cicles Club Lavalle y Atlético Argentino. En éste último y tras dirigir un partido fuera de la provincia por el Argentino B se descompuso y debió ser intervenido por problemas cardíacos.
A fines del año pasado se contagió de coronavirus y fue internado. Tras más de un mes no pudo recuperarse y se fue al cielo a jugar un picado con los otros campeones como el Diego, el Tata Brown, Galván, Houseman y Cucciufo. ¡Adiós Pulpo!