EINTRACHT FRANKFURT 1- BORUSSIA M’GLADBACH 3: UN ÁGUILA QUE NO LEVANTÓ VUELO

El día 16 de Mayo volvió la Bundesliga, la primer gran liga europea en poner en marcha el balón post-parate por el COVID-19. En dicha fecha, el Commerz-bank ubicado en Frankfurt albergaría un interesante choque entre dos de los clubes más antiguos del campeonato de la máxima división alemana. Más allá de que la capacidad del estadio se aproxima a los 51.500 al disputarse partidos de liga, los simpatizantes no pudieron hacerse presentes debido a las disposiciones de seguridad e higiene, al igual que en todos los encuentros de la fecha número 26.

Arrancar, luego de estar sin fútbol durante varios meses, siempre cuesta. Pero no fue el caso del visitante: a los 7 minutos de partido ya estaba arriba en el marcador por dos goles. Un verdadero comienzo demoledor por parte de los dirigidos tácticamente por Marco Rose.

El primer tanto supo convertirlo Alassane Pléa, cuando apenas iba un minuto del arranque. El francés supo hacer uso de toda su potencia y eficacia para transformar la primer llegada el partido en grito de gol. Un grito sagrado que resonó en las gargantas de cada hincha del Borussia, que sin dudas anhelaban sentir esa sensación desde hacía ya varias semanas.

Luego, el segundo golpe tardaría apenas seis minutos en hacerse presente. Como si la pelota estuviera ansiosa por ingresar a las redes luego de tantos días sin estar presente. Thurman a los 7, liquidó a Trapp con un remate certero desde el centro del área, después de recibir un pase cruzado de Bensabaimi desde el sector izquierdo.

Estos dos goles «de vestuario» desconcertaron por completo al Eintracht, que no tuvo reacción en absoluto. Sus intentos en ataque no llegaban a ser en su mayoría peligrosos y sufrió varios problemas defensivos en cada contraataque que le propiciaban (teniendo en sus filas a David Abraham, el defensor ex-Independiente, que se tornó en uno de los referentes del plantel a base de esfuerzo y años en el club).

El complemento no traería novedades significativas, ya que el trámite del juego fue exactamente igual. El «Gladbach» demostró porqué se encuentra peleando el torneo en el podio del mismo y liquidó el asunto rápidamente: a los 73 minutos, Embolo fabricó un penal que Bensabaimi hizo efectivo para concretar tres tantos en el marcador.

Las cifras definitivas llegarían a los 80, en la primer llegada de las «Águilas» durante el segundo tiempo. Rode habilitó de muy buena manera a su compañero André Silva, que resolvió como todo buen goleador dentro del área, enviando el esférico al fondo de las redes con un derechazo demoledor.

Pero ya era muy tarde para pensar en una remontada de los de Frankfurt, en los restantes diez minutos, a pesar de la levantada anímica del local, las cifras eran definitivas. Fue final 1-3 a favor del Borussia M’Gladbach, que se posicionó tercero en la tabla de clasificaciones de la liga, a seis puntos del Bayern de Múnich. Mientras que el elenco anfitrión se encuentra décimo-tercero, redondeando una temporada irregular.