El lunes se hizo oficial su fichaje por la Fiorentina y el martes ya estaba en la cancha respondiendo con goles. Luka Jovic arrancó con el pie derecho su travesía por Italia al marcar cuatro tantos en un amistoso contra el Real Vicenza.
Luka Jovic llegó al Real Madrid a mediados de 2019 con un promedio de gol altísimo. En el Eintracht Frankfurt logró 39 tantos y 7 asistencias en 86 partidos, números que llevaron al Merengue a desembolsar 60 millones de euros por él. Sin embargo, su desempeño con la camiseta blanca estuvo muy por debajo de lo esperado y se fue libre en este mercado de pases a la Fiorentina, donde en su primer partido ya marcó más goles que en todo su paso por la Casa Blanca.
En Madrid, consiguió apenas 3 tantos y 5 asistencias en 51 encuentros. Lo trajo Zinedine Zidane y Carlo Ancelotti le mostró la puerta de salida hasta en dos oportunidades. Cuando el entrenador italiano tomó las riendas del club, una de sus primeras decisiones fue ceder a Jovic al Eintracht con la esperanza de que pudiera recuperar su olfato goleador.
En Alemania, el delantero volvió a generar expectativas al marcar tres goles en sus primeros tres partidos. Parecía que el “viejo” Jovic estaba de regreso pero, una vez más, la sequía se apoderó de él. Tuvieron que pasar hasta 12 partidos -con tres de selección incluidos- para que el serbio volviera a convertir. Con un total de cuatro tantos, todos en Bundesliga, Ancelotti estaba listo para darle una segunda oportunidad.
Pero poco y nada en sus últimos 21 partidos vestido de blanco. El madridismo se tuvo que conformar con tan solo un gol y tres asistencias desde su regreso a España. Su bajo rendimiento obligó al futbolista de 24 años a armar las valijas y probar suerte en otra parte de Europa.
El Real Madrid fichó a Jovic pensando que podía llegar a ser un reemplazo de Karim Benzema, y hasta disputarle la titularidad. Pero el peso del equipo y la camiseta posiblemente le hayan jugado en contra. Del conjunto español, que se quedó con el 50% de las ganancias de una futura venta, se fue como agente libre y del blanco pasó al violeta. La Fiorentina se hizo de los servicios de Luka esta semana y, al igual que ocurrió en su vuelta al Eintracht, tuvo impacto inmediato.
En un amistoso disputado este martes en el Campo Sportivo Carlo Benatti de la montañosa Moena, en la provincia de Trento, la Viola goleó por 7-0 al Real Vicenza, equipo con jugadores sin contrato, y Jovic fue protagonista, esta vez no por vagar en la cancha sino por cumplir su rol de killer. El centro delantero se dio el lujo de convertir cuatro goles en 28 minutos: anotó uno de penal, otro de cabeza y dos de derecha. Estuvo a punto de marcar el quinto, pero el arquero rival se lo impidió con una espectacular atajada en tiempo añadido.
“Jovic tiene un nivel enorme, hay que reactivarle porque lleva mucho tiempo sin jugar con continuidad”, explicó el entrenador de la Fiorentina, Vincenzo Italiano, quien cree que el orgullo herido del ex artillero del Real Madrid puede marcar la diferencia durante las próximas dos temporadas: “Debemos sacar el fuego que lleva dentro, puede darnos mucho en cuanto recupere físicamente. Nos ayudará”.
Por su parte y de cara al Mundial de Qatar, Jovic intentará reivindicarse en el Calcio y ocupar el vacío que dejó Dusan Vlahovic desde su partida. “Era un paso que necesitaba en mi carrera. Me gusta el fútbol italiano y creo que puedo adaptarme bien en la plantilla. La Serie A es muy interesante, con muchos equipos de gran nivel peleando por estar en los puestos privilegiados de la clasificación. Quiero que estemos ahí arriba”, dijo en su presentación.