La Celeste hizo el esfuerzo aunque la mayoría de los intentos fueron desde afuera del área grande. Más allá de buscar constantemente, la victoria en la noche austríaca la correspondió a los Príncipes de Persia por 1 a 0 gracias al gol de Mehdi Taremi.
Poco hizo Irán durante el capítulo inicial. Uruguay mostró algo más, además de la dura lesión de Ronald Araújo. Los de Diego Alonso probaron con un zapatazo de Darwin Núñez y, antes del descanso, con un zurdazo de Luis Suárez. Sin embargo el del Liverpool y el de Nacional de Montevideo no estuvieron finos.
En la complementaria se vivieron las mejores emociones. Federico Valverde probó desde afuera y contuvo Alireza Beiranvand. Al rato fue Núñez el que intentó desde afuera y halló la notable salvada del guardameta de los Príncipes de Persia.
Antes del cuarto de hora del segundo tiempo, Luis Suárez enganchó un par de veces en la medialuna y buscó guardarla con un tiro a colocar que se fue bien cerca del caño derecho de los asiáticos. Otra para los charrúas fue de Matías Vecino que punteó un centro de Nicolás de la Cruz y se encontró con la inmensidad de Beiranvand.
Los dirigidos por Carlos Queiroz apenas asustaron con una doble chance de Mehdi Torabi aunque, en una gran acción por izquierda, encontraron el triunfo en Austria. Saman Ghoddos tocó para Karim Ansarifard que mandó el centro y encontró a Taremi frente al arco que empujó hacia el fondo de la cueva defendida por Sergio Rochet.
Uruguay, en la recta final, buscó con mucha gente en ataque pero con más garra que fútbol. La derrota, a dos meses del Mundial, no dejó de ser un duro revés para el elenco sudamericano frente a un Irán que fue paciente, acertó en una de las pocas que gestó y celebró el 1 a 0 en este amistoso.