El argentino campeón del mundo pisó mal y sintió que algo no estaba bien. Automáticamente, y sin que nadie lo haya siquiera rozado, el defensor de los Red Devils cayó al césped y se tomó el rostro sabiendo que una lesión lo sacaría del partido de Europa League ante Sevilla.
Manchester United terminó el partido con diez jugadores ya que Lisandro Martínez tuvo que salir en andas del campo de juego, sin poder pisar, y Erik ten Hag ya había agotado todas las variantes. Gran parte de ese hueco en defensiva le permitió a los españoles igualar las cosas en Old Trafford.
El argentino controlaba la pelota, giró, pisó con su pie derecho y automáticamente pegó un salto a diez minutos para el final del partido en Inglaterra. Eso fue lo último del ex Ajax que se retiró ayudado por compatriotas del Sevilla y, una vez fuera de la cancha, rompió en un llanto desconsolado.
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