El legendario ex jugador de los Boston Celtics murió por causas naturales a la edad de 88 años, informó su familia a través de las redes sociales.
De marchar junto a Martin Luther King Jr. contra el racismo, a ser el máximo ganador en la historia de la NBA con un total de 11 anillos. Bill Russell supo ser una leyenda por donde se lo mire. Se asentó en Boston y, pese a sufrir constantes abusos raciales, construyó un legado intachable en los Celtics, franquicia que lo vio consagrarse como un ícono del deporte.
Tan completa fue su carrera en la liga que sus dos últimos campeonatos (1968 y 1969) también los consiguió como entrenador. Y es que en 1966, comenzó a ejercer un rol tanto dentro como fuera de la cancha, siendo el primer técnico afroamericano en la historia del deporte estadounidense. En su gloriosa carrera como pívot de los Celtics, Russell llevó a la franquicia verde hacia la conquista de 11 títulos en 12 finales entre 1957 y 1969, rindiéndose solo en 1958 ante los St. Louis Hawks, equipo que lo había elegido con el pick número dos del Draft de 1956.
Graduado en la universidad de San Francisco, en donde conquistó la NCAA en dos oportunidades con los Dons, Bill fue considerado como uno de los mejores defensores en la historia de la NBA, pese a que en su época todavía no se registraban los tapones y los robos. Junto a Wilt Chamberlain, son los únicos jugadores que bajaron 50 rebotes o más en un partido, habiendo conseguido un total de 21.620 a lo largo de su carrera. En el apartado ofensivo no destacó tanto como en el defensivo, pero acabó su trayectoria deportiva con 14.522 puntos.
Entre sus trofeos individuales, se pueden contabilizar cinco premios MVP y 12 llamadas al All-Star, además de una medalla de oro -previo a su debut NBA- con Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956. A pesar de todos sus logros, solamente fue seleccionado en tres ocasiones en el mejor quinteto de la NBA, mientras que en ocho ocasiones acabó en el segundo mejor quinteto. Lleva formando parte del Salón de la Fama desde 1975, y en septiembre del año pasado volvió a entrar en el Hall of Fame, pero esta vez lo hizo como entrenador, reconocimiento que solo pudieron lograr otras cuatro personas: John Wooden, Lenny Wilkens, Bill Sharman y Tom Heinsohn.
Estuvo activo por 13 campañas, desde los 22 hasta los 34 años, y promedió 15.1 puntos, 22.5 rebotes y 4.3 asistencias en 42.3 minutos por partido en temporada regular. Mientras tanto, sus números en playoffs fueron de 16.2 puntos, 24.9 rebotes y 4.7 asistencias en 45.4 minutos por juego durante las 13 postemporadas que disputó. Nunca quedó afuera de los playoffs en toda su carrera con los Celtics y ganó ocho títulos de manera consecutiva (1959-1966).
Fuera de Boston, Russell ejerció de entrenador en dos periodos, tomando primero las riendas de los Seattle SuperSonics entre 1973 y 1977 con un balance de 162 victorias y 166 derrotas, llevándolos a los playoffs por primera vez en su historia. Dos años después, los Sonics ganarían su único campeonato con Lenny Wilkens utilizando una estrategia similar a la que aplicó Russell en sus primeras experiencias vestido de traje. Posteriormente, tuvo un breve paso no muy exitoso por los Sacramento Kings en la campaña 1987/88, donde cosechó más derrotas (41) que triunfos (17).
Además de su excepcional carrera como basquetbolista, también fue un emblema deportivo en la lucha contra el racismo y los derechos civiles en Estados Unidos. Russell, que sufrió numerosos episodios discriminatorios durante su vida, fue uno de los primeros grandes activistas en el deporte americano junto a figuras como Muhammad Ali o Kareem Abdul-Jabbar. En 2011, recibió la Medalla Presidencial de la Libertad por parte del entonces mandatario Barack Obama, el más alto honor civil de la nación, por su trayectoria en el deporte y los derechos civiles.
Para honrar su legado, la NBA le puso su nombre al premio MVP de las Finales, que fue ganado este año por Stephen Curry, luego de que los Golden State Warriors se impusieran, casualmente, ante los Celtics. El comisionado de la liga, Adam Silver, lamentó el fallecimiento de Russell y lo definió como “el campeón más grande en la historia de los deportes en equipo”.