Dinamarca fue superior en gran parte del encuentro ante Irlanda, dominando posesión y generando peligro, pero no podía romper la línea defensiva rival hasta que apareció Pierre-Emile Højbjerg a falta de 15 para el final y decretó el 1-0. Sin embargo, los irlandeses reaccionarían y se llevarían un gran premio con el empate a cargo de Shane Duffy.
Desde los primeros momentos del partido en el Parken Stadion, Dinamarca salió con la intención de dominar y quedarse con los 3 puntos. Los dirigidos por Áge Hareide se hicieron de la posesión de pelota y crearon oportunidades como un cabezazo desviado de Thomas Delaney, un mano a mano de Yussuf Poulsen salvado por Darren Randolph y otro remate de Poulsen, con un desvío en el camino, que pasaría muy cerca.
Tanto lo buscarían los daneses que sobre los 30 minutos conseguirían la apertura en el marcador cuando Jens Stryger Larsen colocó un centro para que Pierre-Emile Højbjerg remate con su cabeza y la ponga contra un poste para celebrar el 1-0 que le daba la ventaja a los suyos.
Sin embargo, la alegría no duraría mucho dado que, a falta de seis minutos para el final y desde una pelota parada, Irlanda le aguaría la fiesta con un testazo certero de Shane Duffy, señalando el 1-1 que sería definitivo. Así, los de Mick McCarthy se llevaron demasiado premio por lo hecho en los 90 minutos.
Con este empate, Irlanda queda en lo más alto del Grupo D con 7 puntos en tres juegos mientras que Dinamarca se posiciona en la 4° ubicación con dos empates en dos cotejos. En la próxima jornada, los irlandeses recibirán a Gibraltar mientras que los daneses harán lo propio con Georgia.