Diego Barisone tenía tan solo 26 años y un futuro de fútbol europeo pero a veces la vida te golpea en el momento menos pensado. La autopista Rosario-Santa Fe fue el escenario del choque que le quitó la vida a este defensor de Lanús, que por pasar más tiempo con su familia decidió viajar de noche para volver a los entrenamientos con el granate. A todo el fútbol se les escapan las lágrimas pero más a los clubes que lo vieron crecer en el mundo de la pelota. Unión de Santa Fe fue su casa, nació en la institución de la Avenida Vicente López y Planes y se dieron mutuamente las alegrías más grandes con dos ascensos en 2011 con Frank Darío Kudelka y el año pasado con una participación importante en el equipo de Leonardo Carol Madelón.
«¿Cómo era Barisone? Era un chico muy querible, predispuesto a todo. Cuando había que ir a una filial, Diego era el primero; cuando había que llevar donaciones a un Hospital o Casa Cuna, Diego era el primero. Siempre decí que sí a ese tipo de cosas”, declaró Marcelo Piazza, el vicepresidente del tatengue al Diario El Litoral. La descripción lo dice todo. Sencillo, tipazo, humilde y tatengue de corazón, otras palabras que se leyeron en los medios santafesinos a la hora de caracterizar a Diego Barisone.
En el conjunto rojiblanco pasó casi todas las etapas como deportista. Después de su partida a Argentinos con un aceptable rendimiento, volvió a su querido Unión para ser un pilar fundamental del torneo corto del Nacional B y lograr el ascenso tan esperado por un hincha con la camiseta puesta. Su gran labor llamó la atención de Estudiantes y Lanús y ahí el grana ganó la disputa para llevarse al defensor, que obtuvo la titularidad en el Sur de la Provincia de Buenos Aires por sus buenas participaciones.
Tanto Unión como Lanús suspendieron sus actividades en el día y el tatengue estará de duelo con la bandera a media asta durante una semana.
Duele por haberlo visto en la cancha, por haber festejado sus pocos goles en el Tate, por charlar de él con sus familiares en las tribunas del nuestro fútbol. Se fue Diego Barisone. La peor noticia de un buen chico.