Emiliano Martínez fue el punto más alto de la Selección Argentina en la noche del estadio Campeón del Siglo. Tanto en el primer tiempo como en el segundo, el arquero del Aston Villa se fue transformando en el sostén del golazo de Ángel Di María. Brillantes atajadas y seguridad en las alturas: «Dibu» volvió a ser determinante y demostró que cuando el equipo no funciona, él salta al rescate. Al término de la victoria ante Uruguay, el guardameta habló con los periodistas de la televisión.
HUEVOS BÁRBAROS. «Ellos necesitaban sumar, la cancha estaba difícil. Este equipo tiene unos huevos bárbaros, y cuando no se juega bien hay que ganar igual».
LA IMPORTANCIA DE GANAR EN MONTEVIDEO. «Ganar hoy significa dar un paso gigante. Nos lo merecemos porque trabajamos mucho».
Photo by Raúl Martínez-Pool/Getty Images)